Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
(A Sr. Lara)
LA NOCHE.
Llego a su final la luz tenue del somaten dia,
temerosa y lívida, dejo de brillar hasta consumirse en la nada,
brumoso son los días claros de luz,
sarmentosa llego mi noche de mistica,
a tientas se durmió el crepúsculo retrato del pintor,
virtuoso callaron los trinos de la tiniebla claridad.
Vírgenes de plata son los angeles de mi noche,
ninfas musitando esperanza al naufrago perdido,
charcos de vida, luces que rebosan en el firmamento,
amigas compañera de mi luna, enemigas del sol,
confidentes, son las estrellas mías.
Aullando lustroso salgo de cacería en mi verdad,
candelabros de luciérnagas brillan con su ceremoniosa belleza,
hermosas doncellas de mi espíritu universal,
complaciente eterno deseo de ternura sensual,
amantes de ida y vuelta, mujeres con las que soñar.
Manumitido por el dia, placidamente amamanto mí
sueño, devorado por mi noche, sueño con plasmarlo.
Inundaciones de pensamientos me da la calmada noche en mis sentimientos.
Murmulla la brisa susurros complacientes de serenidad y paz,
el rugir de la batalla del dia, desesperada, se fue a descansar,
sosegado por mi dicha de la noche, vivo dichosamente mi vida,
sosegado por mi vida, vivo dichosamente la noche.
Eladio Trigo.
LA NOCHE.
Llego a su final la luz tenue del somaten dia,
temerosa y lívida, dejo de brillar hasta consumirse en la nada,
brumoso son los días claros de luz,
sarmentosa llego mi noche de mistica,
a tientas se durmió el crepúsculo retrato del pintor,
virtuoso callaron los trinos de la tiniebla claridad.
Vírgenes de plata son los angeles de mi noche,
ninfas musitando esperanza al naufrago perdido,
charcos de vida, luces que rebosan en el firmamento,
amigas compañera de mi luna, enemigas del sol,
confidentes, son las estrellas mías.
Aullando lustroso salgo de cacería en mi verdad,
candelabros de luciérnagas brillan con su ceremoniosa belleza,
hermosas doncellas de mi espíritu universal,
complaciente eterno deseo de ternura sensual,
amantes de ida y vuelta, mujeres con las que soñar.
Manumitido por el dia, placidamente amamanto mí
sueño, devorado por mi noche, sueño con plasmarlo.
Inundaciones de pensamientos me da la calmada noche en mis sentimientos.
Murmulla la brisa susurros complacientes de serenidad y paz,
el rugir de la batalla del dia, desesperada, se fue a descansar,
sosegado por mi dicha de la noche, vivo dichosamente mi vida,
sosegado por mi vida, vivo dichosamente la noche.
Eladio Trigo.