puroamor
Poeta fiel al portal
La niña que brinca la barda amarilla,
la que ríe y canta, la que salta y vuela;
la que se resiste a dejar a su abuela,
será la señorita que surgirá un día
atenta y esbelta, coqueta y bonita,
graciosa y discreta... futura doncella.
Mientras crece y juega y de amigos se llena
la niña preciosa gravita en su vida
girando y sonriendo, corriendo y gritando…
a todos alegra con sus ocurrencias.
Brillantes ideas, ingenuas palabras,
que brotan de pronto con impertinencia.
la niña preciosa gravita en su vida
girando y sonriendo, corriendo y gritando…
a todos alegra con sus ocurrencias.
Brillantes ideas, ingenuas palabras,
que brotan de pronto con impertinencia.
Y en tanto su madre espera el glorioso momento
de ver a su niña trocarse en mujer,
disfruta sus besos, sus manos pequeñas,
sus crédulas frases, y verla dormir
teniendo en su cama sus lindos peluches,
que abraza en silencio, cubiertos... de miel.
de ver a su niña trocarse en mujer,
disfruta sus besos, sus manos pequeñas,
sus crédulas frases, y verla dormir
teniendo en su cama sus lindos peluches,
que abraza en silencio, cubiertos... de miel.
Última edición: