No enamorarme de ti sería un auténtico atentado y yo no soy ninguna terrorista.
Solo soy una chica que esperaba ver llegar a la poesía de su vida.
Has tardado mucho.
He tenido que probar a mil poetas para saber qué me gustaría tener entre mis piernas y al fin te encontré.
No quiero a otro que no sea tu yo.
Eres mi poesía.
Perfecto para mí,
defectuoso para muchas.
Ya no quiero exponerme en el escaparate cuál muñeca de feria esperándo respuesta.
Quiero el hogar de tus letras.
Ésa paz y sosiego que en mi despiertas.
Eres mi presente amigo y mis sonrisas.
Regaremos juntos el te quiero.
Crecerá firme y seguro.
Tú aquí buscando poesías, probando poetas, y yo en mi cueva encerrado dejando la vida pasar.
Lamiendo heridas de guerras pasadas y cansado del mundo que había más allá de mi caverna.
Estaba bien en mi escondite, no voy a negarlo. Me estaba acostumbrando a ese pequeño espacio donde las cosas estaban controladas.
Donde no existía riesgo de que nada, ni nadie, pusiera mi vida patas arriba.
No iba a venir ninguna primavera que me pudiera sacar.
Pero algo debió llamarme y sin saber realmente porqué, volví a este lugar donde ya había estado años atrás.
Me pasaba de cuando en cuando, sólo para ver vuestras letras.
Nunca me dio por participar, un mirón en las sombras.
Algo me debió llamar para que regresara después de tanto tiempo.
Llamé a la puerta y de repente TÚ.
Tan tú, y tu risa.
Tan tú, y tus palabras.
Tan tú, y balcón de madrugada.
Qué puedo decirte, pusiste en marcha los "y por qué no", los suspiros y las ganas.
Mariposas, de nuevo a volar.
Estoy contigo y he venido a quedarme.
Para este oso, se acabó la hibernación.
Simplemente gracias...