César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pronto se conoce
el acontecimiento:
¡Ha nacido un niño,
vamos, no está lejos!
Muchos van llegando,
todos quieren verlo
y el padre lo muestra
sin ningún recelo.
La madre, cansada,
le permite hacerlo.
(Lo mira y sonríe
para sus adentros).
Los pobres se ayudan
pues llenan su pecho
con un corazón
generoso y bueno.
Traen a esos padres
pobres y extranjeros
diversos regalos,
sencillos obsequios.
Leche tibiecita
les dan en un cuenco
y rústico pan,
y un sabroso queso.
Quién pone una manta,
quién un vino fresco,
y el portal se vuelve
de pronto más bello.
Todos los presentes
sienten el contento
que otorga la vida
cuando está naciendo.
Nacen la algazara,
la chanza y el cuento;
nace, sin pensarlo,
un cantar mañanero
y con eso nacen
los aguinalderos.
Diciembre y pensando en cómo pudieron ser realmente las cosas. 2015. César Guevara