goliardo20
Poeta recién llegado
o.
Asomado al refugio de mi niñez,
me abate reconocer lo fugaz.
No guardé nada; no fui capaz.
Me desmorono ante la vejez.
Viene de frente, con honradez:
no miente al afirmar que todo acaba.
Arropado por el desasosiego y su sencillez,
me dice que pronto seré nada.
La nada tiene nombre; ya es algo:
un estrecho hueco donde está escrito mi destino,
atrapado en un agujero del que no salgo.
Lo veo tan miserable que me despojo de mi nombre:
no soporto que sea el mío.
Asomado al refugio de mi niñez,
me abate reconocer lo fugaz.
No guardé nada; no fui capaz.
Me desmorono ante la vejez.
Viene de frente, con honradez:
no miente al afirmar que todo acaba.
Arropado por el desasosiego y su sencillez,
me dice que pronto seré nada.
La nada tiene nombre; ya es algo:
un estrecho hueco donde está escrito mi destino,
atrapado en un agujero del que no salgo.
Lo veo tan miserable que me despojo de mi nombre:
no soporto que sea el mío.