Llueve ácido letal que quema las entrañas de las células,
hombres, animales, plantas, flores, desfallecen lentamente
y consumados en una pasión interminable, incautos, esperan
Ella llegará, sea que la intuyan o no, con su armazón,
no pueden presentirla, ni olerla, ni tocarla, ni saborearla,
pero en el aire estancado se encuentra y allí vaciará su razón.
A veces gusta de adentrarse en los pantanos y se puede ver
como una nube grisácea, opaca, o una rota hojalata,
que hurga entre la mugre, deseando por alguien ser encontrada.
Quien se acerque a ella la probará , sabrá lo que es dejar de ser,
ya, entonces no habrá vuelta atrás,
una vez conocida y dejada actuar, le absorberá hasta la piel