danie
solo un pensamiento...
¿Dónde te escondes amada mía?,
en los suburbios de la necrópolis,
en las catacumbas del olvido
o en los testaferros de un encanto…
¿Dónde está la luz de mis días?,
tal vez embalsamada en el mausoleo
de un eterno memorándum,
un carta en donde mi mano
es la emisaria de esta triste elegía.
Tus besos de ayer son mi sudario,
esos húmedos roces que momifican
con la gracia de los muertos
y la sonrisa del Diablo.
¿Dónde te escondes amada mía?,
sobre el sello inquebrantable de la tierra,
sobre las lágrimas de los santos
que escrudiña el pañuelo del cielo
y su apuntalada cerrazón de pesar y caos.
Tal vez la luna te guarde en su ombligo
pero yo te sueño todas las noches,
disecada como un loto en formol negro,
así propago en tu pálido semblante
la inmaculada semilla de este dolor eterno.
en los suburbios de la necrópolis,
en las catacumbas del olvido
o en los testaferros de un encanto…
¿Dónde está la luz de mis días?,
tal vez embalsamada en el mausoleo
de un eterno memorándum,
un carta en donde mi mano
es la emisaria de esta triste elegía.
Tus besos de ayer son mi sudario,
esos húmedos roces que momifican
con la gracia de los muertos
y la sonrisa del Diablo.
¿Dónde te escondes amada mía?,
sobre el sello inquebrantable de la tierra,
sobre las lágrimas de los santos
que escrudiña el pañuelo del cielo
y su apuntalada cerrazón de pesar y caos.
Tal vez la luna te guarde en su ombligo
pero yo te sueño todas las noches,
disecada como un loto en formol negro,
así propago en tu pálido semblante
la inmaculada semilla de este dolor eterno.
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