Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una mariposa llegó a mi ventana
sentada ahí tranquila supe que me observaba.
No pude ver sus ojitos, pues eran muy chiquititos,
pero cuando yo le hablé
me contestó con sus alas.
Muchos colores pintados
en la faz de sus alitas
rosa, amarillo y violeta
la decoraban muy linda.
Al preguntarle que hacía
ella contestó aleteando,
alzó vuelo y dio una vuelta
y me pareció oírla cantando
y con sus movimientos me dijo
que para mi danzaba.
¡Que alegría! Yo le dije
y luego le di las gracias.
Ella se fue volando
hacia el sol que calentaba,
yo me quede mirando como volaba y volaba,
hasta que la vi llegar al sol que ansiosa a ella esperaba.
sentada ahí tranquila supe que me observaba.
No pude ver sus ojitos, pues eran muy chiquititos,
pero cuando yo le hablé
me contestó con sus alas.
Muchos colores pintados
en la faz de sus alitas
rosa, amarillo y violeta
la decoraban muy linda.
Al preguntarle que hacía
ella contestó aleteando,
alzó vuelo y dio una vuelta
y me pareció oírla cantando
y con sus movimientos me dijo
que para mi danzaba.
¡Que alegría! Yo le dije
y luego le di las gracias.
Ella se fue volando
hacia el sol que calentaba,
yo me quede mirando como volaba y volaba,
hasta que la vi llegar al sol que ansiosa a ella esperaba.