The Crow
Poeta asiduo al portal
La Mariposa y una Larva
Un día en un árbol no muy lejano, dos insectos se conocieron entre unas hojas de algun lugar, ella era una mariposa, muy bella, de negras alas, con tonalidades de rojos colores, con su bello traje de gala que siempre lucía con orgullo y su elegancía que la caracterizaba, mientras que él, era una larva deteriorada por caídas y caídas, que nunca había podido realizar su metamorfosis con éxito... Pasó el tiempo y estos insectos comenzaron a enamorarse el uno del otro, no fue mucho tiempo hasta que la mariposa le confesó su amor a la larva, y esta sin pensarlo dos veces le dió a conocer lo que su corazón sentía por ella... El tiempo pasaba y su amor aumentaba sin temor, día tras día, pero a medida que este tiempo arrollaba los segundos la larva cada vez comenzaba a sentirse más y más inútil consigo misma, pues todos los días veía como su amada mariposa recorría los cielos revoloteando con su estúpido volar, con su dulce majestuosidad, mientras que él sólo podia limitarse a mirarla desde abajo... Miraba y miraba todos los días, veía como otras mariposas trataban de seducir a su amada, pero esta era fiel a su amado, el amor que entre ellos dos había era muy muy fuerte y nada lo había podido romper, ella siempre le respondía con hermosas palabras todo lo que sentía por él, y este se dejaba arrullar por estás nobles palabras... Pero cuando la veía volar, su alma e corrompía, la envidiaba, deseaba lo mejor para ella, pero no podía evitar sentir ese corrupto sentimiento que miedo tenía de sentir, miedo de algunas cosas pensar y su amor poder destruir... Él deseaba ser como ella, quería vivir como ella, se sentía tan inservible, no podía entender qué veía en el esa tan hermosa mariposa, pero más que todo sentimiento, lo único que deseaba era amarla y amarla... Aún sumergido en su macabro pensar lleno de deseos de envidia... Hasta que un día, su hora había llegado, era el tiempo de dar su paso... y en un tejido de seda su coraza armó y unos meses ahí se quedó... Pasaron los días y el salío... Una radiante mariposa, con negras alas y colores bastante opacos... No lo pensó y fué a volar junto a su amada, pero un pájaro lo devoró al emprender su vuelo...
by The Crow
Un día en un árbol no muy lejano, dos insectos se conocieron entre unas hojas de algun lugar, ella era una mariposa, muy bella, de negras alas, con tonalidades de rojos colores, con su bello traje de gala que siempre lucía con orgullo y su elegancía que la caracterizaba, mientras que él, era una larva deteriorada por caídas y caídas, que nunca había podido realizar su metamorfosis con éxito... Pasó el tiempo y estos insectos comenzaron a enamorarse el uno del otro, no fue mucho tiempo hasta que la mariposa le confesó su amor a la larva, y esta sin pensarlo dos veces le dió a conocer lo que su corazón sentía por ella... El tiempo pasaba y su amor aumentaba sin temor, día tras día, pero a medida que este tiempo arrollaba los segundos la larva cada vez comenzaba a sentirse más y más inútil consigo misma, pues todos los días veía como su amada mariposa recorría los cielos revoloteando con su estúpido volar, con su dulce majestuosidad, mientras que él sólo podia limitarse a mirarla desde abajo... Miraba y miraba todos los días, veía como otras mariposas trataban de seducir a su amada, pero esta era fiel a su amado, el amor que entre ellos dos había era muy muy fuerte y nada lo había podido romper, ella siempre le respondía con hermosas palabras todo lo que sentía por él, y este se dejaba arrullar por estás nobles palabras... Pero cuando la veía volar, su alma e corrompía, la envidiaba, deseaba lo mejor para ella, pero no podía evitar sentir ese corrupto sentimiento que miedo tenía de sentir, miedo de algunas cosas pensar y su amor poder destruir... Él deseaba ser como ella, quería vivir como ella, se sentía tan inservible, no podía entender qué veía en el esa tan hermosa mariposa, pero más que todo sentimiento, lo único que deseaba era amarla y amarla... Aún sumergido en su macabro pensar lleno de deseos de envidia... Hasta que un día, su hora había llegado, era el tiempo de dar su paso... y en un tejido de seda su coraza armó y unos meses ahí se quedó... Pasaron los días y el salío... Una radiante mariposa, con negras alas y colores bastante opacos... No lo pensó y fué a volar junto a su amada, pero un pájaro lo devoró al emprender su vuelo...
by The Crow