Margie Valentin
Poeta recién llegado
Entre las manecillas del reloj
la marcada hora enmudecida.
Callada del tiempo vivo,
del tiempo pasado de segundos
fragmentados que mueren,
al compás del verso no escrito.
Un poema en pena vagando por las esquinas,
sin labios que lo pronuncie,
sin invitado a la mesa.
Tinta, copa, vino y un folio desnudo.
Entre mis dedos esa pluma
que ya no sabe escribir.
la marcada hora enmudecida.
Callada del tiempo vivo,
del tiempo pasado de segundos
fragmentados que mueren,
al compás del verso no escrito.
Un poema en pena vagando por las esquinas,
sin labios que lo pronuncie,
sin invitado a la mesa.
Tinta, copa, vino y un folio desnudo.
Entre mis dedos esa pluma
que ya no sabe escribir.
Última edición: