jerico arlequin
Poeta recién llegado
Estaba solo en la oscuridad
mi hambre creció.
Estaba solo en la oscuridad
mi frío creció.
Estaba solo en la oscuridad
Y lloré.
Vino entonces a mí,
Una voz suave, dulce,
Palabras de socorro,
Palabras de consuelo.
Una mujer,
oscura al igual que hermosa,
con sus ojos Cortando la oscuridad,
oscura al igual que hermosa,
con sus ojos Cortando la oscuridad,
Vino entonces a mí.
Conozco tu historia,
Jerico; me dijo,
Sonriendo.
Estás hambriento ¡Ven!
Tengo comida.
Tienes frío ¡Ven!
Tengo ropas cálidas.
Estás triste ¡Ven!
Tengo consuelo;
Quién podría consolar
Alguien tan maldito como yo?
¿Quién me vestiría?
¿Quién me alimentaría?;
Soy la primera locura que obtuvo tu mente
cuando discutiste con Aquél en lo Alto
Y obtuviste tu propia Libertad
En la Oscuridad.
Yo soy tu conciencia...
Una vez, tuve frío,
Y no hubo calor para mí.
Una vez, tuve hambre,
Y no hubo comida para mí.
Una vez, estuve triste,
Y no hubo consuelo para mí.
pero allí llegaste y con tus cálidos versos.
llenaste mi cuerpo y corazón de dulces recelos
con tus cálidas lagrimas al estallar con mil ilusiones,
al no encontrar las respuestas que tanto buscabas.
pero allí llegaste y con tus cálidos versos.
llenaste mi cuerpo y corazón de dulces recelos
con tus cálidas lagrimas al estallar con mil ilusiones,
al no encontrar las respuestas que tanto buscabas.
A ella me acerque,
Me alimentó y me vistió.
Y en sus brazos,
Encontré consuelo.
Lloré hasta que la sangre
Goteaba desde mis ojos.
Y ella con sus besos
lejos de toda tristeza me llevo.
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