Maroc
Alberto
Soy la verdad hundida en la retina
que surge en la mirada soñadora,
imparable, incesante, cegadora
sobre un pálido manto de neblina.
Soy la estela fugaz y matutina
avivando la llama propulsora
e irrumpiendo frenética, sonora,
con un alma radiante que ilumina.
Mirando al mar inmenso, blanca espuma,
llora mi corazón gritando en vano
con terco desafío consistente
y el eco de mi grito entre la bruma
cual viento silencioso de verano
va apagando mi voz en la corriente.
que surge en la mirada soñadora,
imparable, incesante, cegadora
sobre un pálido manto de neblina.
Soy la estela fugaz y matutina
avivando la llama propulsora
e irrumpiendo frenética, sonora,
con un alma radiante que ilumina.
Mirando al mar inmenso, blanca espuma,
llora mi corazón gritando en vano
con terco desafío consistente
y el eco de mi grito entre la bruma
cual viento silencioso de verano
va apagando mi voz en la corriente.