El regreso de Alfonsina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Os voy a hablar de Lucía,
una niña caprichosa,
cualquier cosa que veía
la quería... ¡Cualquier cosa!
Cómprame, papá, un tebeo
y también esas pinturas,
¡si no lo tengo me veo
subiendo por las alturas!
¡Cómo me gusta el patín,
y la gorra y sudadera!,
o lo consigo o un motín
voy y monto a la primera.
Mira qué cromos más guays,
quiero muchos, ¡no un paquete!,
¡y el álbum!!; o me lo dais
o me enojo a la de siete.
Y así estaba todo el día
infeliz en la fortuna,
hasta que una vez, Lucía,
se puso a pedir la luna.
La lunita en su balcón
le dijo, niña, no llores,
tú luces sin más, no son
las cosas; son tus valores.
Y es, desde entonces, que sabe
que tener no es lo que cuenta,
que disfrutar es la clave
para sentirse contenta.
-Eva-
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