alejandra abboud
Poeta adicto al portal
Cuentan que la gallina
un día se reviró,
fue a buscarse un amor
a una lejana campiña.
Cuando volvió de la gira
exhausta por el trajín,
se fue derecho a dormir
y en varios días no se la vió.
El día que despertó,
asombrada de lo que había,
cacareó sin control
avisando que sus huevos
tenían otro color.
Cuando el campesino los vió
no pudo creer lo que veía:
"huevos de oro", se animó a decir,
y lo escucharon de la otra orilla.
De a poco fueron llegando
campechanos de otros campos
para ver con sus propios ojos
lo de los huevos de oro.
Llamaron a un experto
que constatara lo dicho.
Fue un caso nunca visto
que en leyenda se convirtió.
Un día la gallina habló.
Dijo que todo lo que reluce
no es oro, sino luces
que brillan con gran ardor.
El gallo que la enamoró
tenía el plumaje dorado,
nació en un descampado
y una luciérnaga lo vió.
Entre bichitos de luz se crió
y así fue como quedó...
A la gallina iluminó
y a sus huevos, los doró.
Moraleja : las apariencias engañan... el que nace en cuna de oro, puede ser sólo un pollito mojado ...
Alejandra Abboud
un día se reviró,
fue a buscarse un amor
a una lejana campiña.
Cuando volvió de la gira
exhausta por el trajín,
se fue derecho a dormir
y en varios días no se la vió.
El día que despertó,
asombrada de lo que había,
cacareó sin control
avisando que sus huevos
tenían otro color.
Cuando el campesino los vió
no pudo creer lo que veía:
"huevos de oro", se animó a decir,
y lo escucharon de la otra orilla.
De a poco fueron llegando
campechanos de otros campos
para ver con sus propios ojos
lo de los huevos de oro.
Llamaron a un experto
que constatara lo dicho.
Fue un caso nunca visto
que en leyenda se convirtió.
Un día la gallina habló.
Dijo que todo lo que reluce
no es oro, sino luces
que brillan con gran ardor.
El gallo que la enamoró
tenía el plumaje dorado,
nació en un descampado
y una luciérnaga lo vió.
Entre bichitos de luz se crió
y así fue como quedó...
A la gallina iluminó
y a sus huevos, los doró.
Moraleja : las apariencias engañan... el que nace en cuna de oro, puede ser sólo un pollito mojado ...
Alejandra Abboud