hadita
Poeta veterano en el portal
*** LA FORTUNA DE LA ABUELA ***
La abuela, era una linda ancianita, dulce conversadora,
nos solía aconsejar, siempre lo hacia de la mejor
manera sonriendo o apenada, pero sus consejos nunca
nos enojaban, ella nos contaba cuentos bellísimos, y
yo me sentaba horas y horas para escucharla, de
donde sabes tanto le preguntaba, ella decía tengo mi
libro hija y sacaba un libro ya un poco deteriorado y me
leía, entonces entendí que por eso la abuela sabía
mucho, hijita me decía cuando yo me vaya quiero que
tu leas mi Biblia, en ella dejo mi fortuna y quiero que
seas tú la que disfrutes de ella, porque tú mas que
nadie pasa el tiempo conmigo¿ tu fortuna? Le pregunte,
si, hija si, ahora no comprendes, pero después
entenderás aun eres muy chica y bueno, hubiera
entendido mas , pero hasta ahí no mas me era posible,
así desfilaban los días que eran rápidos como ahora,
ni bien amanecía como que anochecía, un día de sol esplendoroso, la abuela amaneció con tos, Lía escuche
sus gritos, fui de prisa y fuimos todos, tomo mi mano
y me dijo hijita nunca olvides que te dejo mi fortuna,
¡ léela! todos los días!, todos comprendieron que era
la Biblia porque ella todos los días la leía, ya dije a la
abuela y corrí y abrazándola le dije no vas a morir abuela
eh, y cogiendo la Biblia que estaba cerca de ella lo puse
sobre su pecho, me dijo léeme en San Juan 3:16,y lo
hice un poco balbuceando no sabía leer muy bien, me
repitió esa fortuna es tuya todos miraban ala abuela,
y bueno de ustedes también, el doctor llego, reviso a la
abuela y dijo calladamente es infarto le queda pocos
minutos ¡OH! Que feliz me puse yo, pensé que era poco
el tiempo que estaría así de enferma, y no, la abuela
murió casi ahí nomás, su rostro se torno pálido, su
mirada fija y fría, sus manos se endurecieron y grite yo,
¡ no!, la abuela murió, todos corrieron a verla, ella ya no
emitía palabra, murió como un ángel sin gritar, sin
quejarse, sin dar trabajo, le mire nuevamente hasta
me pareció verla despertar, mire su rostro estaba
sonrosado esbozando una sonrisa, me acerque a ella
pero le acompañaba un frió sepulcral, mamá le dije
¿Porqué esta así como sonriendo? Es porque no te quiere
ver llorar me contesto mamá, rodaron mis lagrimas por
mis mejillas y ya no la volví a ver más, después que la enterraron, mis días eran muy tristes, allí aprendí a
jugar a pasear por el campo tratándola de encontrarla,
y el libro allí olvidado en ese viejo desván, pasaron así
como 7 años papá llego a enfermar llamaron aun doctor colega de mi papá, es preinfarto le dijo, yo le estaba escuchando,¡ no!, eso me sonó fatal, así murió mi
abuela querida, se lo dije a mamá, ella estaba triste
llorando me decía pero el se va sanar, tenia el miocardio obstruido, y necesitaba
una operación, era costoso eso y dinero poco había, todo estaba en
la cuenta de papá, yo estaba muy triste corrí y tome
el libro que la abuela leía y abrí sus paginas bellas,¡ si ¡,
muy bellas, ahora lo puedo decir cayó algo de sus
hojas ancianas , se lo di a mi mamá, ella leyó que cosa
era y era la ¡LA FORTUNA DE LA BUELA! Que en el
banco tenía, estaba a nombre mío ¡ Que maravilla!
Eso sirvió para operar a papá el pronto se recupero y
todos unidos ahora leemos el libro de la fortuna y
somos afortunados de tener nuestro papá, de tener
un Dios maravilloso y muchos libros como el de mi
abuela siempre nos acompañaran.
La fortuna de la abuela era el bendito libro llamado
Biblia y que hace feliz a cualquiera, sólo léanlo nomás,
en ella hay sabios consejos no perdamos mas el
tiempo, es la fortuna mejor en ella está la salvación.
HADITA
La abuela, era una linda ancianita, dulce conversadora,
nos solía aconsejar, siempre lo hacia de la mejor
manera sonriendo o apenada, pero sus consejos nunca
nos enojaban, ella nos contaba cuentos bellísimos, y
yo me sentaba horas y horas para escucharla, de
donde sabes tanto le preguntaba, ella decía tengo mi
libro hija y sacaba un libro ya un poco deteriorado y me
leía, entonces entendí que por eso la abuela sabía
mucho, hijita me decía cuando yo me vaya quiero que
tu leas mi Biblia, en ella dejo mi fortuna y quiero que
seas tú la que disfrutes de ella, porque tú mas que
nadie pasa el tiempo conmigo¿ tu fortuna? Le pregunte,
si, hija si, ahora no comprendes, pero después
entenderás aun eres muy chica y bueno, hubiera
entendido mas , pero hasta ahí no mas me era posible,
así desfilaban los días que eran rápidos como ahora,
ni bien amanecía como que anochecía, un día de sol esplendoroso, la abuela amaneció con tos, Lía escuche
sus gritos, fui de prisa y fuimos todos, tomo mi mano
y me dijo hijita nunca olvides que te dejo mi fortuna,
¡ léela! todos los días!, todos comprendieron que era
la Biblia porque ella todos los días la leía, ya dije a la
abuela y corrí y abrazándola le dije no vas a morir abuela
eh, y cogiendo la Biblia que estaba cerca de ella lo puse
sobre su pecho, me dijo léeme en San Juan 3:16,y lo
hice un poco balbuceando no sabía leer muy bien, me
repitió esa fortuna es tuya todos miraban ala abuela,
y bueno de ustedes también, el doctor llego, reviso a la
abuela y dijo calladamente es infarto le queda pocos
minutos ¡OH! Que feliz me puse yo, pensé que era poco
el tiempo que estaría así de enferma, y no, la abuela
murió casi ahí nomás, su rostro se torno pálido, su
mirada fija y fría, sus manos se endurecieron y grite yo,
¡ no!, la abuela murió, todos corrieron a verla, ella ya no
emitía palabra, murió como un ángel sin gritar, sin
quejarse, sin dar trabajo, le mire nuevamente hasta
me pareció verla despertar, mire su rostro estaba
sonrosado esbozando una sonrisa, me acerque a ella
pero le acompañaba un frió sepulcral, mamá le dije
¿Porqué esta así como sonriendo? Es porque no te quiere
ver llorar me contesto mamá, rodaron mis lagrimas por
mis mejillas y ya no la volví a ver más, después que la enterraron, mis días eran muy tristes, allí aprendí a
jugar a pasear por el campo tratándola de encontrarla,
y el libro allí olvidado en ese viejo desván, pasaron así
como 7 años papá llego a enfermar llamaron aun doctor colega de mi papá, es preinfarto le dijo, yo le estaba escuchando,¡ no!, eso me sonó fatal, así murió mi
abuela querida, se lo dije a mamá, ella estaba triste
llorando me decía pero el se va sanar, tenia el miocardio obstruido, y necesitaba
una operación, era costoso eso y dinero poco había, todo estaba en
la cuenta de papá, yo estaba muy triste corrí y tome
el libro que la abuela leía y abrí sus paginas bellas,¡ si ¡,
muy bellas, ahora lo puedo decir cayó algo de sus
hojas ancianas , se lo di a mi mamá, ella leyó que cosa
era y era la ¡LA FORTUNA DE LA BUELA! Que en el
banco tenía, estaba a nombre mío ¡ Que maravilla!
Eso sirvió para operar a papá el pronto se recupero y
todos unidos ahora leemos el libro de la fortuna y
somos afortunados de tener nuestro papá, de tener
un Dios maravilloso y muchos libros como el de mi
abuela siempre nos acompañaran.
La fortuna de la abuela era el bendito libro llamado
Biblia y que hace feliz a cualquiera, sólo léanlo nomás,
en ella hay sabios consejos no perdamos mas el
tiempo, es la fortuna mejor en ella está la salvación.
HADITA