Por fin
un capullo blanco
que se abre
a la luz de la alborada,
conmovido por los seres
sintientes
que habitan
en estos reinos.
Por vez primera
desbordando
desde los ojos
cristales de amor.
Tan sólo ahora
mi básica comprensión
vislumbra un atisbo
de lo que significa
esa palabra.
Observo los hilos de oro
que la hilvanan...
Sin esperar nada,
es sólo eso,
tan sólo el brote
de una flor.
un capullo blanco
que se abre
a la luz de la alborada,
conmovido por los seres
sintientes
que habitan
en estos reinos.
Por vez primera
desbordando
desde los ojos
cristales de amor.
Tan sólo ahora
mi básica comprensión
vislumbra un atisbo
de lo que significa
esa palabra.
Observo los hilos de oro
que la hilvanan...
Sin esperar nada,
es sólo eso,
tan sólo el brote
de una flor.