Amartemisa
Poetisa
Había una vez...
Un pajarito
con las alas muy pequeñas.
¡Pobre pajarito, qué despacio volaba!
Un día, cuando intentaba volar
llegó un águila imperial.
¡Pobre pajarito!
Dijo compadeciéndose.
Te ayudaré.
El buen águila le prestó unas alas
que había robado
a un pobre pájaro grande que él mismo había matado.
Toma, mira que bueno soy,
te presto estas alas,
amigo.
Gracias.
Le contestó agradecido.
El pajarito de alas nuevas comenzó a volar,
¡qué alto volaba, qué alto!
Entre nubes vió al águila y le pasó tan rápido...
¡Pobre águila de alas grandes,
qué despacio vuela!
El águila, envidiosa, se le acercó
mientras éste dormía
arrancándole las alas con el pico.
Alzó el vuelo el águila imperial
¡Pobre pajarito!
Decía al verle volar.
Un pajarito
con las alas muy pequeñas.
¡Pobre pajarito, qué despacio volaba!
Un día, cuando intentaba volar
llegó un águila imperial.
¡Pobre pajarito!
Dijo compadeciéndose.
Te ayudaré.
El buen águila le prestó unas alas
que había robado
a un pobre pájaro grande que él mismo había matado.
Toma, mira que bueno soy,
te presto estas alas,
amigo.
Gracias.
Le contestó agradecido.
El pajarito de alas nuevas comenzó a volar,
¡qué alto volaba, qué alto!
Entre nubes vió al águila y le pasó tan rápido...
¡Pobre águila de alas grandes,
qué despacio vuela!
El águila, envidiosa, se le acercó
mientras éste dormía
arrancándole las alas con el pico.
Alzó el vuelo el águila imperial
¡Pobre pajarito!
Decía al verle volar.
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