Traicionamos la paz del alma
con el poder de los años mozos,
aun sabiendo de no querer perder
los afectos ya ganados.
Pero como cristal, los desvanecemos
en trizas por querer volar
en sueños alados con sapiencia
falaz, y así morir contra cristales
ahumados de engaños y mentiras.
Pero el ciclo comienza otra vez,
y la historia lo absorbe de nuevo,
exhalando volutas de carruseles
viriles, al recomponer las canas.
En el viejo camino, la historia se adorna
con cenizas y hojas enredadas de viento,
que en altiva mirada, la memoria nos guarda
en archivos ocultos : Nuestra experiencia.
con el poder de los años mozos,
aun sabiendo de no querer perder
los afectos ya ganados.
Pero como cristal, los desvanecemos
en trizas por querer volar
en sueños alados con sapiencia
falaz, y así morir contra cristales
ahumados de engaños y mentiras.
Pero el ciclo comienza otra vez,
y la historia lo absorbe de nuevo,
exhalando volutas de carruseles
viriles, al recomponer las canas.
En el viejo camino, la historia se adorna
con cenizas y hojas enredadas de viento,
que en altiva mirada, la memoria nos guarda
en archivos ocultos : Nuestra experiencia.