Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
En busca de la verdad en la intimidad de una época
descubrí que los silencios y las mentiras a pesar de transformar la
historia también la incineran de repente... ¿Y las cenizas?
Se convertirán en el polvo que ahogará el mañana.
Como hemos llegado al
fin de los tiempos,
cuando el espíritu se
le escapa a la carne
de cuerpos que no
fueron de su agrado
nos enrostran la ¡Eternidad!
Amenaza loca y terrible.
Y el cielo otra vez presente
detrás de ese cruel destino.
No me gusta un mundo en el
que ella es lo único que
nos depara el futuro.
Como todos tenemos que morir,
prefiero, sabrán ustedes,
con un poco de pena,
sopesar la cruel realidad:
¡No quiero esa absurda eternidad!
¿Qué haría tan mal acompañado
en el perpetuo e intolerable más allá?
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