Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
La mirada se pierde entre las multitudes que agitan sus banderas
Guerras aquí
Celebraciones allá
Recuerdos y más recuerdos
Desde las neuronas despiertas resuena la voz de mi padre
Ponderando a la especie que se ha sobrepuesto a las otras
Criminales revestidos con doctrinas filosóficas
Cuántos siglos de luces vertidas al oído de los entes autómatas
Solo nacen en el huerto dos frutas generosas
La que se escuda en camarillas conflagradas
La que celebra todo verbo de su dogma, la facciosa.
Una mirada libre que cuestiona
No es grata en los oídos, ni en presencia.
Pastos amplios para los rebaños resignados
Paraíso
Fuga a los paraísos
Fabricante de Dioses ¡Qué cortas tus ideas!
Es un absurdo hombre revestido de mitos
Con la misma iracundia que en tiranos se mira
Destellos
Apaguen los destellos de la subjetividad humana
Peligroso es en el hombre la emoción
Hacedlos "objetivos" como los programas de computación
Con criterios exactos establecidos en su memoria
Cuántos años de luces entre pasos tan solos
El rebaño rumiando sus desconsuelos sin entender las causas
Lo que queda del hombre, haciendo por el hombre
Qué más puede hacer la consciencia por vos
que decirse indignado.
Guerras aquí
Celebraciones allá
Recuerdos y más recuerdos
Desde las neuronas despiertas resuena la voz de mi padre
Ponderando a la especie que se ha sobrepuesto a las otras
Criminales revestidos con doctrinas filosóficas
Cuántos siglos de luces vertidas al oído de los entes autómatas
Solo nacen en el huerto dos frutas generosas
La que se escuda en camarillas conflagradas
La que celebra todo verbo de su dogma, la facciosa.
Una mirada libre que cuestiona
No es grata en los oídos, ni en presencia.
Pastos amplios para los rebaños resignados
Paraíso
Fuga a los paraísos
Fabricante de Dioses ¡Qué cortas tus ideas!
Es un absurdo hombre revestido de mitos
Con la misma iracundia que en tiranos se mira
Destellos
Apaguen los destellos de la subjetividad humana
Peligroso es en el hombre la emoción
Hacedlos "objetivos" como los programas de computación
Con criterios exactos establecidos en su memoria
Cuántos años de luces entre pasos tan solos
El rebaño rumiando sus desconsuelos sin entender las causas
Lo que queda del hombre, haciendo por el hombre
Qué más puede hacer la consciencia por vos
que decirse indignado.
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