[center:7f7a3fab29]¿En dónde está la fiereza?
¿en la espada o el blasón?.
Estará en el corazón
de estas orbes. La Entereza.
¿En dónde está la fiereza?
Será en las blancas puntillas,
o en la punta de la boquilla.
¿O en el corsé?, de cerezas,
Que encierra las impurezas
Que la plebe, ordinaria
mugre de la gregaria,
Expone sin ton ni son.
Pues son solo el jubón,
De esta clase extraordinaria.
¿En la espada o el blasón?,
en el oro, en el feudo...
¿En qué parte de su deudo
encontraré la ambición?
O será en la comezón
del bolsillo siempre lleno,
de los doctos y galenos,
que gastan su gran fortuna
(si es que hay fortuna alguna)
en grandes viajes helenos.
Estará en el corazón
(aquesta vieja armadura)
que es más bien quemadura,
¡si le sienta esta noción
de este gran satirón!
que lo que dura la quema
de los de antaño, lemas
que justifican caminos
de los de los pergaminos,
de la tortura extrema.
De estas Damas, la Entereza,
Se escabulle la razón
Por la que, el mismo blasón,
Se esconde de la fiereza.
Y entre escotes de cerezas
Grita la ya quemadura
Que quema el grito y dura,
Por lo que ya él gritó:
Que en la puntilla pintó
de cereza la armadura.[/center:7f7a3fab29]
¿en la espada o el blasón?.
Estará en el corazón
de estas orbes. La Entereza.
¿En dónde está la fiereza?
Será en las blancas puntillas,
o en la punta de la boquilla.
¿O en el corsé?, de cerezas,
Que encierra las impurezas
Que la plebe, ordinaria
mugre de la gregaria,
Expone sin ton ni son.
Pues son solo el jubón,
De esta clase extraordinaria.
¿En la espada o el blasón?,
en el oro, en el feudo...
¿En qué parte de su deudo
encontraré la ambición?
O será en la comezón
del bolsillo siempre lleno,
de los doctos y galenos,
que gastan su gran fortuna
(si es que hay fortuna alguna)
en grandes viajes helenos.
Estará en el corazón
(aquesta vieja armadura)
que es más bien quemadura,
¡si le sienta esta noción
de este gran satirón!
que lo que dura la quema
de los de antaño, lemas
que justifican caminos
de los de los pergaminos,
de la tortura extrema.
De estas Damas, la Entereza,
Se escabulle la razón
Por la que, el mismo blasón,
Se esconde de la fiereza.
Y entre escotes de cerezas
Grita la ya quemadura
Que quema el grito y dura,
Por lo que ya él gritó:
Que en la puntilla pintó
de cereza la armadura.[/center:7f7a3fab29]