• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La edad

Dikia

Poeta que considera el portal su segunda casa
La edad

La edad…
aterrador saco de ladrillos
que la espalda porta como testigo.

Moverse se vuelve arduo,
queriendo atajar caminos
que ya no existen.

Las fuerzas se escurren por el fregadero,
antes siquiera de poner compostura en la mesa.

Los sentidos, embotados,
ya no siguen el ritmo;
y el paisaje se aleja,
lejano, perdido.

El deber todavía sostiene,
mantiene en pie un sentido,
aunque persiga siempre
a un fugitivo imposible.

El saber no basta:
la nostalgia es un vestido
que oprime el pecho.

Hay que sacudirse
el olor a pescado podrido,
bañarse en el río esperanza,
beber en la sonrisa dormida.

Sacudir el felpudo,
ahuyentar al esqueleto petrificado,
y permitir que el dragón irrumpa
con su fuego que despierta conciencias.

El gris oscurece el sol,
las hojas caen,
y el otoño marca el reposo no deseado.

Aceptar…
adaptación dura,
conveniencia amarga
en este pantano pestilente,
donde crece el pedregal
de la corriente helada del invierno.

Pero que los sueños despierten
a sus dueños,
y no olviden:
el camino prosigue,
aun cuando conduzca
al cementerio.

28/09/2025
Dikia©
 
Y mientras se llega al cementerio procurar no desfallecer, que aunque mengüen la fuerzas no desaparezcan las ilusiones. Buenas reflexiones en tu poema.

16392dd5-1f73-48a3-bcb0-558c83aa7fd5.gif

 
La edad

La edad…
aterrador saco de ladrillos
que la espalda porta como testigo.

Moverse se vuelve arduo,
queriendo atajar caminos
que ya no existen.

Las fuerzas se escurren por el fregadero,
antes siquiera de poner compostura en la mesa.

Los sentidos, embotados,
ya no siguen el ritmo;
y el paisaje se aleja,
lejano, perdido.

El deber todavía sostiene,
mantiene en pie un sentido,
aunque persiga siempre
a un fugitivo imposible.

El saber no basta:
la nostalgia es un vestido
que oprime el pecho.

Hay que sacudirse
el olor a pescado podrido,
bañarse en el río esperanza,
beber en la sonrisa dormida.

Sacudir el felpudo,
ahuyentar al esqueleto petrificado,
y permitir que el dragón irrumpa
con su fuego que despierta conciencias.

El gris oscurece el sol,
las hojas caen,
y el otoño marca el reposo no deseado.

Aceptar…
adaptación dura,
conveniencia amarga
en este pantano pestilente,
donde crece el pedregal
de la corriente helada del invierno.

Pero que los sueños despierten
a sus dueños,
y no olviden:
el camino prosigue,
aun cuando conduzca
al cementerio.

28/09/2025
Dikia©
Debemos mantener los sueños vivos y seguir adelante, a pesar de las realidades del envejecimiento y la muerte.

Saludos
 
Atrás
Arriba