Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Conságrame a la esclavitud
de la escuela de los payasos tristes
que salen en el circo exponiendo risa melancólica
con la pintura blanca de la insatisfacción.
Por eso
vuelvo al idioma de los payasos
para ser pasada almohada de quien le habla
y nunca jamás contesta.
Esclava y payasa,
suerte que tuve de no ser río,
porque hasta allí
sería agua de los ojos, inagotable,
de ella para siempre,
tristeza pintada en la cara
con los poemas.
de la escuela de los payasos tristes
que salen en el circo exponiendo risa melancólica
con la pintura blanca de la insatisfacción.
Por eso
vuelvo al idioma de los payasos
para ser pasada almohada de quien le habla
y nunca jamás contesta.
Esclava y payasa,
suerte que tuve de no ser río,
porque hasta allí
sería agua de los ojos, inagotable,
de ella para siempre,
tristeza pintada en la cara
con los poemas.