La casa de La Ausencia
La mesa estaba lista y el matel preparado
la fruta esperaba junto a los bocados
el agua servida y los platos listos
pero el aire susurraba por los rincones
las risas perdidas por incontables razones.
¿Quién dijo que los muebles sabían,
que ndaie nunca vendría
a la casa a almorzar?
Los dueños se habían marchado,
pero las velas aún ardían
el tiempo no avanzaba
no hay futuro ni lo habría.
Sólo esperaban siempre atentos
a que la gente regresara
pero no llegarían jamás.
Un viejo disco de Arjona
aún sonaba en la radio
que siempre estaba prendida
y jamás iba a apagar...
La Ausencia vivía en la casa
hace más de medio siglo
pero no habían telarañas en ningún rincón
y todo estaba en su sitito.
Fragmento... Myguel Cabrera (Guelo)
La mesa estaba lista y el matel preparado
la fruta esperaba junto a los bocados
el agua servida y los platos listos
pero el aire susurraba por los rincones
las risas perdidas por incontables razones.
¿Quién dijo que los muebles sabían,
que ndaie nunca vendría
a la casa a almorzar?
Los dueños se habían marchado,
pero las velas aún ardían
el tiempo no avanzaba
no hay futuro ni lo habría.
Sólo esperaban siempre atentos
a que la gente regresara
pero no llegarían jamás.
Un viejo disco de Arjona
aún sonaba en la radio
que siempre estaba prendida
y jamás iba a apagar...
La Ausencia vivía en la casa
hace más de medio siglo
pero no habían telarañas en ningún rincón
y todo estaba en su sitito.
Fragmento... Myguel Cabrera (Guelo)