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La casa con chimenea

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Era una casa pequeña
donde habitaba un chiquillo
con un canario y su abuela
y en otra jaula un lorito.

Salieron de mañanita
para coger leña al monte
pues se acercaba el invierno
y se hacia pronto de noche.

Llegaron muy cansados
con frío y con gran hambre,
la leña la amontonaron
y entraron al blanco porche.

Miraron dentro de casa,
había una chimenea
que parecía encendida,
despacito entró la abuela.

Dormida y acurrucada
delante del rojo fuego
estaba una pequeñina
con un muñeco de trapo.

La pequeña se despertó
y acurrucada lloraba,
el niño se acerco a ella
y en un plato le dio tarta.

No sabía hablar a penas,
y la abuela la meció,
y del cansancio y la pena
la niña se durmió.

A la mañana siguiente
alguien llamaba a la puerta,
el chiquillo pronto abrió
y sonrió una señora.

Pase, le dijo la abuela,
abrazo a la pequeñina
y la beso con dulzura
y saludo a la dueña.

Se presentó Dorotea:
anoche dormí a la niña
aquí en su casa bonita
y yo dormí en la bodega.

Estábamos muy cansadas
y de su bondad sabia.
No se disculpe señora
con gusto aquí las tendría.

Hasta que decidáis marchar,
mi casa esta disponible.
La niña estaba contenta
y despertó un día radiante
 
Muy linda historia la que nos compartes. Me ha encantado.

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Era una casa pequeña
donde habitaba un chiquillo
con un canario y su abuela
y en otra jaula un lorito.

Salieron de mañanita
para coger leña al monte
pues se acercaba el invierno
y se hacia pronto de noche.

Llegaron muy cansados
con frío y con gran hambre,
la leña la amontonaron
y entraron al blanco porche.

Miraron dentro de casa,
había una chimenea
que parecía encendida,
despacito entró la abuela.

Dormida y acurrucada
delante del rojo fuego
estaba una pequeñina
con un muñeco de trapo.

La pequeña se despertó
y acurrucada lloraba,
el niño se acerco a ella
y en un plato le dio tarta.

No sabía hablar a penas,
y la abuela la meció,
y del cansancio y la pena
la niña se durmió.

A la mañana siguiente
alguien llamaba a la puerta,
el chiquillo pronto abrió
y sonrió una señora.

Pase, le dijo la abuela,
abrazo a la pequeñina
y la beso con dulzura
y saludo a la dueña.

Se presentó Dorotea:
anoche dormí a la niña
aquí en su casa bonita
y yo dormí en la bodega.

Estábamos muy cansadas
y de su bondad sabia.
No se disculpe señora
con gusto aquí las tendría.

Hasta que decidáis marchar,
mi casa esta disponible.
La niña estaba contenta
y despertó un día radiante
Un muy bonito cuento hecho en versos. Me gustó muchísimo María. Un placer haberte leído, un abrazo y buen principio de semana
 
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