Miss lunamoon.
Poeta recién llegado
Viste como te hundiste lentamente hasta ahogarte,
porque te comparaste con otro
que logró antes lo que tú lograste.
No tenía intenciones de herirte,
tampoco de despreciarte,
pero al haberte superado,
no pudiste dejar de envidiarle.
Viste como el odio te consumía por dentro,
porque tu amigo conseguió el puesto
por el que tanto trabajabas,
porque otro consiguió el prestigio
con el que solo soñabas.
Sentías que todos iban por delante
en el amor, en su labor, en su vida social.
Sentías que te quedabas atrás
al no tener la misma facilidad.
Cuando en realidad, la vida no es una carrera,
donde el corredor más veloz supera a los demás.
Nadie puede ganarte, nadie es tu competencia,
pues es una maratón individual,
donde cada quien corre a su ritmo y a su velocidad.
Uno se cansa antes, otro resiste hasta el final.
No te comparas con los que van por delante,
no desprecias a los que están más atrás.
Solo te fijas en tu recorrido y cuanto
te queda por terminar,
porque al final todos llegaran a su propia meta.
Ninguna es igual.
porque te comparaste con otro
que logró antes lo que tú lograste.
No tenía intenciones de herirte,
tampoco de despreciarte,
pero al haberte superado,
no pudiste dejar de envidiarle.
Viste como el odio te consumía por dentro,
porque tu amigo conseguió el puesto
por el que tanto trabajabas,
porque otro consiguió el prestigio
con el que solo soñabas.
Sentías que todos iban por delante
en el amor, en su labor, en su vida social.
Sentías que te quedabas atrás
al no tener la misma facilidad.
Cuando en realidad, la vida no es una carrera,
donde el corredor más veloz supera a los demás.
Nadie puede ganarte, nadie es tu competencia,
pues es una maratón individual,
donde cada quien corre a su ritmo y a su velocidad.
Uno se cansa antes, otro resiste hasta el final.
No te comparas con los que van por delante,
no desprecias a los que están más atrás.
Solo te fijas en tu recorrido y cuanto
te queda por terminar,
porque al final todos llegaran a su propia meta.
Ninguna es igual.
En la carrera de la vida no se trata de superar a los demás, sino de superarte a ti mismo.
La clave para no sentir envidia es dejar de compararte con los demás
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