Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La carga del juicio
En una nube yo vi a dios hablar
al hombre que en la tierra le llamaba,
le dijo debes siempre trabajar,
descansa y ya verás al que te hablaba.
Ocioso conseguí saber del mundo
dispuesto a los negocios temporales,
llegué con insistencia al inframundo
y allí el trabajo no era por los males.
Mi empeño fue llegar más alto al cielo
lugar donde se espera el movimiento,
no vi jamás de dios siquiera un pelo,
estaba de permiso en sacramento.
Los ricos y los pobres del momento
creyendo que son fieles a un motivo,
por dios que tantos hay con su recibo,
comulgan una nube sin aliento.
El cielo con lo bueno consolaba,
lo malo siempre el mismo con su hablar,
se dijo debo siempre contestar
que el bueno tiene un dios que no encontraba.
¡Feliz es el que vive
inconsciente su ser!
¡Qué duro es el vivir
con la carga del juicio!
En una nube yo vi a dios hablar
al hombre que en la tierra le llamaba,
le dijo debes siempre trabajar,
descansa y ya verás al que te hablaba.
Ocioso conseguí saber del mundo
dispuesto a los negocios temporales,
llegué con insistencia al inframundo
y allí el trabajo no era por los males.
Mi empeño fue llegar más alto al cielo
lugar donde se espera el movimiento,
no vi jamás de dios siquiera un pelo,
estaba de permiso en sacramento.
Los ricos y los pobres del momento
creyendo que son fieles a un motivo,
por dios que tantos hay con su recibo,
comulgan una nube sin aliento.
El cielo con lo bueno consolaba,
lo malo siempre el mismo con su hablar,
se dijo debo siempre contestar
que el bueno tiene un dios que no encontraba.
¡Feliz es el que vive
inconsciente su ser!
¡Qué duro es el vivir
con la carga del juicio!