dragon_ecu
Esporádico permanente
La bruma surge sin ser invitada.
Desde el suelo,
atravesando las ramas,
deslizándose entre los troncos del bosque,
reptando paredes abajo hasta el callejón.
Se une con cada sombra,
volviendo difusa
cada imagen de contraste.
El blanco negro se vuelve gris
en cientos de tonos intermedios.
Cada memoria se humedece
con mortecina humedad de lágrimas.
Rocío nocturno que invade,
los espacios insondables
de los recuerdos mejor escondidos,
e incluso de los olvidados.
El dolor brota desde dentro
rompiendo células y vasos,
arterias y piel.
Cada evento es una llaga,
que se reabre supurando
la agonía de los viejos tiempos,
volviendo muecas nuestros gestos.
Hasta nuestra sonrisa más bella
es macabra máscara de arlequín
en una sala de horror
y torturas.
La matriz se contrae
expulsando la vida,
como si fuera un deber
evitar una vida vacía.
Cada obscuridad busca su miedo
su error, su pena.
su traición, su condena...
su final...
Los lamentos se vuelve llamados,
invitando seguir los avances
por el chaquiñan,
hacia el paso sin piso.
Pensando en el medio
de terminar con el sufrimiento,
las venas se brotan entusiastas
a flor de filo.
El nudo resbala,
desde la rama,
hacia el instantáneo
viaje a las raíces.
Más el dolor es eterno
traspasando las mortajas
llegando a otras vidas
atormentadas por la ausencia.
¿Serás capaz en tu egoísmo
de aliviar tu sufrimiento
nada más
para ahondar el mío?
Gloomy sunday - subtitulada en español.
Desde el suelo,
atravesando las ramas,
deslizándose entre los troncos del bosque,
reptando paredes abajo hasta el callejón.
Se une con cada sombra,
volviendo difusa
cada imagen de contraste.
El blanco negro se vuelve gris
en cientos de tonos intermedios.
Cada memoria se humedece
con mortecina humedad de lágrimas.
Rocío nocturno que invade,
los espacios insondables
de los recuerdos mejor escondidos,
e incluso de los olvidados.
El dolor brota desde dentro
rompiendo células y vasos,
arterias y piel.
Cada evento es una llaga,
que se reabre supurando
la agonía de los viejos tiempos,
volviendo muecas nuestros gestos.
Hasta nuestra sonrisa más bella
es macabra máscara de arlequín
en una sala de horror
y torturas.
La matriz se contrae
expulsando la vida,
como si fuera un deber
evitar una vida vacía.
Cada obscuridad busca su miedo
su error, su pena.
su traición, su condena...
su final...
Los lamentos se vuelve llamados,
invitando seguir los avances
por el chaquiñan,
hacia el paso sin piso.
Pensando en el medio
de terminar con el sufrimiento,
las venas se brotan entusiastas
a flor de filo.
El nudo resbala,
desde la rama,
hacia el instantáneo
viaje a las raíces.
Más el dolor es eterno
traspasando las mortajas
llegando a otras vidas
atormentadas por la ausencia.
¿Serás capaz en tu egoísmo
de aliviar tu sufrimiento
nada más
para ahondar el mío?
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