pablo7972
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es muy grato leerte en este exquisito poema, mis aplausos.
Gracias, siento tus aplausos, Ludmila, te agradezco tu visita, saludos
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Es muy grato leerte en este exquisito poema, mis aplausos.
Grandioso poema magnífico, una obra de arte.
Ricardo José Lascano;4446364 dijo:Fantástico! inmensa obra de poesía, llegas plenamente y con una altura admirable, gran talento. Es un poema extraordinario.
Buenas líneas Pablo.
Gracias por compartirlas.
Saludos.
[video=youtube;IKY_xuW5K-c]http://www.youtube.com/watch?v=IKY_xuW5K-c[/video]
Prevenme
del cabalgar de los tiempos,
ése que retorna
para mancillar nuestros rostros tersos
con sus puntas de acero a medio enclavar
en los cascos de un cuadrúpedo penco,
y nos substrae el cénit
al empinarse apabullante en desgarbada figura
y deshilachar a coces de iniquidad y algarabía
los músculos elevadores
de nuestros párpados en deceso
con su inmisericorde pezuña
de escoplo
y minutero.
¡Inmensurable cumbre!
¡Padre...
...y señor eviterno!
A lomos del malhadado rocín que te ha hecho dueño
de todos los relojes del mundo ha tiempo,
confinar las vértebras de nuestras manos
en su puño cerrado de estruendos
sin permitir adivinar los destinos que aguardan
tras la última estría que secciona
las líneas desnortadas
de nuestras manos hasta los dedos.
Capitulamos tras la sentencia
de la egregia gaviota herida,
de rodillas...
perjurio,
y su sangre bebo para no verla sufrir
mientras me siento a esperar
de los años que debo un milenio,
y que tu resurrección nos conforme libres
como el viento al que agredería tu vuelo.
Lamo tu sangre
para que esas alas se expandan
límpidas y blancas como antes,
ansiando verte recortada en las alturas
como si nunca hubieras sido
un enigma patrio del suelo,
y antes de que mis ojos se abajen
en el suspiro incierto
------------------------creerte
-------------------------------------¡Libertad!
--------------------------------------------------- -resguardada
de mi mano sangrada
y de la pezuña indigna
del corcel del tiempo.
Prevente! me ha dicho a mí el médico, de leer poemas de Pablo sino quieres que te dé otro parraque, pues como ves no pienso hacerle caso, que una tiene sus debilidades, entre las que te encuentras tú, gran genio. Yo sinceramente, ya no sé qué decir, cuando te leo, se me agotan los recursos, podría siempre decir lo mismo, y hacer un copia y pega, porque lo bordas amigo, aunque alguna veces no alcance a comprender el significado, pero no importa, porque me llega igualmente. Tampoco entiendo inglés y me apasionan los Dary Street, y no entiendo alemán y me flipa Flankem, algunas veces a ti no te endiendo, cuando escribes, pero me encantas igual. Y voy a dejar de decirte piropos, porque después estás nuy subidito, y no hay quien te aguante.
Pues esta mañana venía con tu poema, en mi tren, lleno de apuntes, y allí se me ha quedado, en el asiento, porque traía un montón de cosas, y no es porque no lo aprecie, que lo he vuelto a imprimir, No pasa nada, porque así te leerá más gente, ahora tu poema viaja en el tren. Ojalá lo cuelguen en la cesta del asiento, para que puedan disfrutarlo los demás.
Me da la impresión, que este poema, también para ti, tiene varias interpretaciones, y que en esta ocasión jugarás un poco al despiste. Mi versión es que el protagonita, desde allá arriba, desde ese punto más alto del cielo, contempla todo el mal hecho en el pasado por la humanidad, el mal en general el hombre, al hombre, y a la naturaleza, y ese protagonista quiere redimirse de toda la culpa; de la suya y de la de los demás. Pero el daño es demasiado, demadiado grande, y no le llegará el resto de su vida, para cumplir el castigo, su condena es eterna, y aún así no dejará de pagar, entregará su vida por los demás, y pagará él solo la culpa si es necesario. Y hará lo que sea por esa gaviota, para que el mundo torne el negro en blanco, o incluso en gris claro, hará lo que sea. Esa bonita gaviota (también está en, a una amiga...es que lo leo y escucho todos los días como te prometí) es el símbolo de todo el mal vuelto en bien.
Cuando por fin cure sus heridas, que las curará, el mundo se habrá vuelto, mejor. Le digo al progratonista, que si no le da tiempo, cuando sus músculos elevadores dejan de funcionar y sus párpados se cierren para siempre, por la pesadez del tiempo, vendrán otros detrás de él, con la misma bondad, y algún día igual lo conseguimos. Agur, yogur.
Antonia Mauro del blanco
[video=youtube;IKY_xuW5K-c]http://www.youtube.com/watch?v=IKY_xuW5K-c[/video]
Prevenme
del cabalgar de los tiempos,
ése que retorna
para mancillar nuestros rostros tersos
con sus puntas de acero a medio enclavar
en los cascos de un cuadrúpedo penco,
y nos substrae el cénit
al empinarse apabullante en desgarbada figura
y deshilachar a coces de iniquidad y algarabía
los músculos elevadores
de nuestros párpados en deceso
con su inmisericorde pezuña
de escoplo
y minutero.
¡Inmensurable cumbre!
¡Padre...
...y señor eviterno!
A lomos del malhadado rocín que te ha hecho dueño
de todos los relojes del mundo ha tiempo,
confinar las vértebras de nuestras manos
en su puño cerrado de estruendos
sin permitir adivinar los destinos que aguardan
tras la última estría que secciona
las líneas desnortadas
de nuestras manos hasta los dedos.
Capitulamos tras la sentencia
de la egregia gaviota herida,
de rodillas...
perjurio,
y su sangre bebo para no verla sufrir
mientras me siento a esperar
de los años que debo un milenio,
y que tu resurrección nos conforme libres
como el viento al que agredería tu vuelo.
Lamo tu sangre
para que esas alas se expandan
límpidas y blancas como antes,
ansiando verte recortada en las alturas
como si nunca hubieras sido
un enigma patrio del suelo,
y antes de que mis ojos se abajen
en el suspiro incierto
------------------------creerte
-------------------------------------¡Libertad!
--------------------------------------------------- -resguardada
de mi mano sangrada
y de la pezuña indigna
del corcel del tiempo.
Cuando quise citar una parte me di cuenta que tenia tu pluma en la mano, no puedo fraccionarla es todo una medula que si la toco destruyo, hermoso PABLO, y no quiero adularte, no sirve hablar por hablar, bien hecho hermano mío! Me ha encantado tu poema.