demonio de una mente
Poeta asiduo al portal
La bella durmiente.
Sus dos párpados permanecen con sellos,
tendida ella durmiendo enfrente,
¿a quienes ve en sus sueños, quienes son ellos?
le pregunto a la dama que reposa durmiente.
Ella tiene la delicadeza de un hada,
pero durmiente, no me responde nada,
solo imagino sus respuestas con sueños,
especulando las formas y colores
de cómo son ellos.
Su mirada cerrada, ella no me miente,
reposando por centurias, la bella durmiente,
si será ella una ilusión concreta, ¿o será mujer?
no hay manera de que yo lo pueda saber.
La bella durmiente es una anécdota
de las deidades,
Es Perséfone adentrándose en el Hades,
ella es las estrellas del cielo reunidas en una
antología,
pero también es ella hechizo y brujería.
Bajo este cielo estrellado y bruno,
desearía que la bella durmiente y yo fuésemos uno,
y el amor que por ella, en mí habita,
fuese por el que ella durmiente levita.
Cuando ella y yo seamos uno, en su cama,
la durmiente notará cuanto este demonio le ama,
yo seré ella, y ella será yo,
y poseyéndola yo, muy de repente,
será mía para siempre, la bella durmiente.
Sus dos párpados permanecen con sellos,
tendida ella durmiendo enfrente,
¿a quienes ve en sus sueños, quienes son ellos?
le pregunto a la dama que reposa durmiente.
Ella tiene la delicadeza de un hada,
pero durmiente, no me responde nada,
solo imagino sus respuestas con sueños,
especulando las formas y colores
de cómo son ellos.
Su mirada cerrada, ella no me miente,
reposando por centurias, la bella durmiente,
si será ella una ilusión concreta, ¿o será mujer?
no hay manera de que yo lo pueda saber.
La bella durmiente es una anécdota
de las deidades,
Es Perséfone adentrándose en el Hades,
ella es las estrellas del cielo reunidas en una
antología,
pero también es ella hechizo y brujería.
Bajo este cielo estrellado y bruno,
desearía que la bella durmiente y yo fuésemos uno,
y el amor que por ella, en mí habita,
fuese por el que ella durmiente levita.
Cuando ella y yo seamos uno, en su cama,
la durmiente notará cuanto este demonio le ama,
yo seré ella, y ella será yo,
y poseyéndola yo, muy de repente,
será mía para siempre, la bella durmiente.
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