Como esos oleajes de café y esas laderas cantarinas
los múltiplos de afluentes y los cortejos de los cipreses,
los ventanales de lloviznas y signos
los bocetos de acuarela,
sombreados de los sentimientos
remeros capaces
y pescadores de letras
las lumbres que sonríen a las alturas
las acogedoras orquestas de caballitos de mar
y esas manos que asemejan la bahía.