• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La aparición

dark-maiden

Poeta fiel al portal
La aparición que te dejó sin aliento,
en una placentera noche.
Blanquecina, por momentos,
negra, a ratos.

¡Qué no! Que besando los cimientos
no vas a llegar muy lejos.
Escríbeme cuando vuelvas,
no cuando te vayas.
Sino no tendré paciencia,
ni ganas, para escuchar
tu absurdo relato,
sobre una paranormal aparición.

Seguiste caminando, rumbo
a la cama.
¡Parecía un lecho de muerte!
Difícilmente podría haberte encontrado,
tapado y escondido bajo el edredón
de lino.

Dejaste unas monedas en la mesa.
La aparición se las llevó.
¿Qué ser tan usurero podría
cometer tal acción?

Cuando despertaste y saliste
de tu propio mundo
bajo el edredón,
viste tu cuerpo reflejado
en el suelo.

No era real.
Era oscuro, por momentos.
Era claro, a ratos.

Por fin descubriste
tu propia aparición.
Tan serena pero astuta
en tu propia habitación.
 
La aparición que te dejó sin aliento,
en una placentera noche.
Blanquecina, por momentos,
negra, a ratos.

¡Qué no! Que besando los cimientos
no vas a llegar muy lejos.
Escríbeme cuando vuelvas,
no cuando te vayas.
Sino no tendré paciencia,
ni ganas, para escuchar
tu absurdo relato,
sobre una paranormal aparición.

Seguiste caminando, rumbo
a la cama.
¡Parecía un lecho de muerte!
Difícilmente podría haberte encontrado,
tapado y escondido bajo el edredón
de lino.

Dejaste unas monedas en la mesa.
La aparición se las llevó.
¿Qué ser tan usurero podría
cometer tal acción?

Cuando despertaste y saliste
de tu propio mundo
bajo el edredón,
viste tu cuerpo reflejado
en el suelo.

No era real.
Era oscuro, por momentos.
Era claro, a ratos.

Por fin descubriste
tu propia aparición.
Tan serena pero astuta
en tu propia habitación.

Este poema surreal tiene mucho de misterio, su contexto es muy bueno, poético, muy bien definido en una situación sentimental amorosa y no confunde con múltiples palabras rebuscadas. me gusta, gracias por compartir

saludos cordiales
 
La aparición que te dejó sin aliento,
en una placentera noche.
Blanquecina, por momentos,
negra, a ratos.

¡Qué no! Que besando los cimientos
no vas a llegar muy lejos.
Escríbeme cuando vuelvas,
no cuando te vayas.
Sino no tendré paciencia,
ni ganas, para escuchar
tu absurdo relato,
sobre una paranormal aparición.

Seguiste caminando, rumbo
a la cama.
¡Parecía un lecho de muerte!
Difícilmente podría haberte encontrado,
tapado y escondido bajo el edredón
de lino.

Dejaste unas monedas en la mesa.
La aparición se las llevó.
¿Qué ser tan usurero podría
cometer tal acción?

Cuando despertaste y saliste
de tu propio mundo
bajo el edredón,
viste tu cuerpo reflejado
en el suelo.

No era real.
Era oscuro, por momentos.
Era claro, a ratos.

Por fin descubriste
tu propia aparición.
Tan serena pero astuta
en tu propia habitación.
Bello poema que ahonda en misterio entre variaciones insolitas,
es como una escutura de tiempos que se afilan para dejar
una mudez de silencio. felicidades. luzyabsenta
 
Atrás
Arriba