jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
KIRIELEISON
canto de muerte
que suena a alabanzas de iglesia
soneto pestilente de la parca misma
oscuridad finita en llanto de la gente.
!kirieleisón!
callen todos
que la hora invoca a dios
huele a rosas en la atmosferas de entierro
escudero desarmado fallese ante el mundo solo y desconsolado.
se abre el cielo con mis ojos en las nubes
veo bien la tristeza que nos une
amor de familia, pésame de amigos
oficio de los difuntos al sacramento del divino.
horas a solas psicosis del mortal
solos mueren deseando su propio pedestal
sombría horas de la gente en soledad
!kirieleisón! kirieleison!!
que se refriega de este mundo colmado en tempestad.
Dios querido
deambulo en las cortinas negras al pecar
de la muerte temprana sálvame y ni me dejes caer en un fallecimiento en soledad.
marcha fúnebre de Chopin suena y resuena
melodía en mi cabeza titubea, que tan fácil es escuchar el silencio de la muerte.
descansen en paz
familia mía, gente que conocía
que dios guarde sus esencias en las memorias de quienes aun existan.
jhon mario agamez castro
canto de muerte
que suena a alabanzas de iglesia
soneto pestilente de la parca misma
oscuridad finita en llanto de la gente.
!kirieleisón!
callen todos
que la hora invoca a dios
huele a rosas en la atmosferas de entierro
escudero desarmado fallese ante el mundo solo y desconsolado.
se abre el cielo con mis ojos en las nubes
veo bien la tristeza que nos une
amor de familia, pésame de amigos
oficio de los difuntos al sacramento del divino.
horas a solas psicosis del mortal
solos mueren deseando su propio pedestal
sombría horas de la gente en soledad
!kirieleisón! kirieleison!!
que se refriega de este mundo colmado en tempestad.
Dios querido
deambulo en las cortinas negras al pecar
de la muerte temprana sálvame y ni me dejes caer en un fallecimiento en soledad.
marcha fúnebre de Chopin suena y resuena
melodía en mi cabeza titubea, que tan fácil es escuchar el silencio de la muerte.
descansen en paz
familia mía, gente que conocía
que dios guarde sus esencias en las memorias de quienes aun existan.
jhon mario agamez castro