jorge bonanno
Poeta fiel al portal
JUSTO HOY TE ENCONTRE
Desde el día que te fuiste
no he parado de buscarte,
porque sabía que estabas
oculto en alguna parte
y fui a buscarte a mi infancia
con esos azules días
caminando por el barrio,
por el puerto y por las vías
llegué hasta aquel estadio
pintado con humo negro
para rastrear desde arriba
al mendigo, al tren y al perro.
Te busqué entre los duraznos,
en tu casa y el mercado
en esas tardes de fútbol
y en el aire respirado,
en las albacas muertas
o en algún tabaco fuerte
y en aquella tarde gris
que nos robó el barrilete.
Te busqué porque te extraño,
no me interesa la sangre!
sólo se que tengo cosas
que supiste regalarme.
Justo hoy pude encontrarte
en mi alma y el consuelo
de retener los instantes
que vos me diste, abuelo.
Desde el día que te fuiste
no he parado de buscarte,
porque sabía que estabas
oculto en alguna parte
y fui a buscarte a mi infancia
con esos azules días
caminando por el barrio,
por el puerto y por las vías
llegué hasta aquel estadio
pintado con humo negro
para rastrear desde arriba
al mendigo, al tren y al perro.
Te busqué entre los duraznos,
en tu casa y el mercado
en esas tardes de fútbol
y en el aire respirado,
en las albacas muertas
o en algún tabaco fuerte
y en aquella tarde gris
que nos robó el barrilete.
Te busqué porque te extraño,
no me interesa la sangre!
sólo se que tengo cosas
que supiste regalarme.
Justo hoy pude encontrarte
en mi alma y el consuelo
de retener los instantes
que vos me diste, abuelo.