José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Julia,
Nada mía, toda mía.
Quiero vivir en ti.
Mi mujer buena, mi mujer mala.
Quiero jugar al billar contigo
Vestidos, desnudos.
Quiero verte partir de risa mientras me lees
declaradamente atrincherada
en tu campo de batalla.
Quiero verte pasear en mi perfil
y sentir latir deseos,
mis deseos,
los de mi polla,
los de mis pensamientos.
Quiero escribir un poema,
saber que quieres leerlo.
con un desvarío en las ojos
que estampa flores y escrotos.
Quiero darte comida
después de tus guerras,
de tus reglas,
de tus menstruaciones.
Julia,
Me gusta tu pelo.
Julia:
No lo recordaba,
yo soy homosexual
y tu eres mujer.
Cerremos aquí mis imposibles sueños
que otras batallas se abriran mañana.
Nada mía, toda mía.
Quiero vivir en ti.
Mi mujer buena, mi mujer mala.
Quiero jugar al billar contigo
Vestidos, desnudos.
Quiero verte partir de risa mientras me lees
declaradamente atrincherada
en tu campo de batalla.
Quiero verte pasear en mi perfil
y sentir latir deseos,
mis deseos,
los de mi polla,
los de mis pensamientos.
Quiero escribir un poema,
saber que quieres leerlo.
con un desvarío en las ojos
que estampa flores y escrotos.
Quiero darte comida
después de tus guerras,
de tus reglas,
de tus menstruaciones.
Julia,
Me gusta tu pelo.
Julia:
No lo recordaba,
yo soy homosexual
y tu eres mujer.
Cerremos aquí mis imposibles sueños
que otras batallas se abriran mañana.