lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Se posan en los tejados
luciérnagas de oro y plata,
nebulosas de arco iris
y una luna verdiblanca.
Ya viene la noche, niña,
con sus luces esmeralda,
con sus ojos de misterio
y su candil en la fragua.
Un ensueño de rocío
despierta a la madrugada,
tus sábanas son romero,
tu piel, azucenas blancas.
Vente conmigo, mi niña,
a jugar con la mañana,
que la noche ya se fue
y el nuevo día te aguarda.