reaven
Poeta asiduo al portal
Puesta la mesa
encima el tablero.
Casillas enormes
de tierra y de cielo.
Política incierta
en las reglas de juego.
Fichas de carne
y otras de hueso.
¿Existe albedrío
en este juego de mesa?
Las fichas caminan pero,
¿quién las gobierna?
¿Quién lanza los dados
para que ellas se muevan?
¿Quién las tiene en sus manos?
¿Quién pone las reglas?
Tal vez se preguntan
si pueden hacerlo.
Son tan miserables
que no ven al Perfecto.
Lanzando la suerte
en su turno eterno.
Quién sabe se aburra
y termine este juego.
Ahora me horroriza
mi terrible insolencia.
Pero, quién sabe si él
es también una pieza.
Que tan insignificantes
son las estrellas.
Donde termina la vida
y donde comienza.
Quién será aquel que pueda todo guardarlo,
apague las luces, y cierre las puertas del cuarto…
encima el tablero.
Casillas enormes
de tierra y de cielo.
Política incierta
en las reglas de juego.
Fichas de carne
y otras de hueso.
¿Existe albedrío
en este juego de mesa?
Las fichas caminan pero,
¿quién las gobierna?
¿Quién lanza los dados
para que ellas se muevan?
¿Quién las tiene en sus manos?
¿Quién pone las reglas?
Tal vez se preguntan
si pueden hacerlo.
Son tan miserables
que no ven al Perfecto.
Lanzando la suerte
en su turno eterno.
Quién sabe se aburra
y termine este juego.
Ahora me horroriza
mi terrible insolencia.
Pero, quién sabe si él
es también una pieza.
Que tan insignificantes
son las estrellas.
Donde termina la vida
y donde comienza.
Quién será aquel que pueda todo guardarlo,
apague las luces, y cierre las puertas del cuarto…