Mayca
ES EL MOMENTO DE DESPERTAR A LA ESPIRITUALIDAD
Emprende tu camino, has empezado por dejar atrás los tiempos revueltos, notas como al subir la montaña se van perdiendo los obstáculos del pasado, el silencio se hace notar, el espectáculo no ha hecho más que comenzar.
Juega y cambia.
Luces con piedras las tonalidades que llaman a la transformación, esta aquí, por fín sales del estancamiento donde has permanecido fusionado con el miedo a perder la conciencia de la realidad, que no es otra, que la planteada por tí, reclamas las mismas fuerzas que te harán evolucionar, suenan las campanas, llega el deseo de apartar los elementos nocivos, que se han encargado de maniobrar con alevosía y premeditación esa insistente presión que ejerce sobre los cuerpos, dañando las células sanas convirtiéndolas en sarnas, destruyendo la vida.
No confundas el vicio que enferma, sal de ese encierro que te crea el bloqueo, agradece el espacio abierto del que fluye el oxígeno, el viento sopla con fuerza, atraviesa el tunel que te lleva hacia la libertad, grita tu nombre, oye tu corazón es el latir sosegado el que consigue velar por tu alma, despierta, los ojos se iluminan cuando cobran vida, desahoga.
Apártate de esa presión que no es más que la víbora que intenta destruir, para hacerse con el poder, emerge, descansa, disfruta, ha llegado tu hora.
Juega y cambia.
Luces con piedras las tonalidades que llaman a la transformación, esta aquí, por fín sales del estancamiento donde has permanecido fusionado con el miedo a perder la conciencia de la realidad, que no es otra, que la planteada por tí, reclamas las mismas fuerzas que te harán evolucionar, suenan las campanas, llega el deseo de apartar los elementos nocivos, que se han encargado de maniobrar con alevosía y premeditación esa insistente presión que ejerce sobre los cuerpos, dañando las células sanas convirtiéndolas en sarnas, destruyendo la vida.
No confundas el vicio que enferma, sal de ese encierro que te crea el bloqueo, agradece el espacio abierto del que fluye el oxígeno, el viento sopla con fuerza, atraviesa el tunel que te lleva hacia la libertad, grita tu nombre, oye tu corazón es el latir sosegado el que consigue velar por tu alma, despierta, los ojos se iluminan cuando cobran vida, desahoga.
Apártate de esa presión que no es más que la víbora que intenta destruir, para hacerse con el poder, emerge, descansa, disfruta, ha llegado tu hora.
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