Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y todo se ensombrecio de repente
el día nunca llego al inicio, dejaron
de funcionar los relojes, se acercaba
el día previsto, ruidos estruendosos
afuera, lamentos de dolor y temor
y una luz intensa del infinito bajo.
Unos coros, unas palabras
miles de almas buenas y malas
tomaron pie de nuevo, poblando mi
calle, el parque, la ciudad
no tiene fin ese reino
(tal como leí una tarde
amarronada).
Y por fin veo el rostro de
aquel que cuestione tanto
no es como me lo había imaginado
se abre la tierra y tambien sale
aquel que expulsaron lleno
de magia y palabras sonoras
tan mistícas, me causa extrañeza.
Esta el cielo rojo, rojizo
sin sol, sin lluvia
solo polvos se levantan
danzan los ángeles en la
tierra, y hay langostas gigantes
se caen las estrellas.
La batalla comienza, todo se
acaba, todo se funde en sus
espadas, los ángeles llegan por las
almas, las acomodan de ambos
lados, izquierdo, derecho, ¿yo
en cual quedaré, a cual de los
dos paraísos me iré?, se ven en
los muertos caras conocidas
ahora sonrientes, sin pus
ni heridas.
Y el ambiente huele raro
un azufre y un olor a quemado
se combina con el de una rosa
que él aún no ha destrozado
no se ven cerros ni casas
y las aguas han llegado
al alcance, como nunca antes
es una guerra fantasiosa entre
mutilados y rostros perfectos
catastrofes, y nos juzga
poco a poco, encadenados con
cuerdas de un material
que no existe, con palabras
dulces que duelen, con voz
de odio por momentos
y mira a su lado derecho
pero no dirige su mirada a
mi casi vacío cuerpo.
Es como un holocausto
pero con demonios alados
y dos dioses disputandose
el triunfo, solo por el gozo
de ganar, de demostrarnos a
todos, quien puede mas
armoniosas vírgenes nos
calman la ansiedad con sus manos
tan pálidas, se transparentan cada
vez
No hay horas, no hay tiempo
se parece todo esto
a una tarde de otoño rayando
en el invierno, ya me han
acomodado, no estaré en
el desierto, y hay un grupo relegado
allá muy lejos, me han dicho
que son los que se suicidaron
¿a dónde irán ellos?
quien sabe, a un derivado
de los reinos.
Y bajo lentamente, me
cobijan unas alas
tan tremendas
tan imponentes
que no me asusta nada
y veo mientras desciendo
subir gloriosamente
a los esclavos terrenales
pagando el alquiler de
sus sueños.
No se siente mal estar en
el fuego, no hay eso
solo eran mitos de
algún enfermo, es lo contrario
solo hay risas, no es el inframundo
no es mi reino, pero es parecido
sin mi trono con molduras de
hueso.
Y me siento a su derecha
con alas rojas que se me
otorgan, a lo lejos arpas
aquí órganos con canciones
insanas, todo ha quedado
vacío allá afuera
un nuevo mundo poblarán.
A este señor oscuro yo
le voy a desbancar
y asi como hice de mi reino
el inframundo, asi este
reino obtendré con
dignidad.
el día nunca llego al inicio, dejaron
de funcionar los relojes, se acercaba
el día previsto, ruidos estruendosos
afuera, lamentos de dolor y temor
y una luz intensa del infinito bajo.
Unos coros, unas palabras
miles de almas buenas y malas
tomaron pie de nuevo, poblando mi
calle, el parque, la ciudad
no tiene fin ese reino
(tal como leí una tarde
amarronada).
Y por fin veo el rostro de
aquel que cuestione tanto
no es como me lo había imaginado
se abre la tierra y tambien sale
aquel que expulsaron lleno
de magia y palabras sonoras
tan mistícas, me causa extrañeza.
Esta el cielo rojo, rojizo
sin sol, sin lluvia
solo polvos se levantan
danzan los ángeles en la
tierra, y hay langostas gigantes
se caen las estrellas.
La batalla comienza, todo se
acaba, todo se funde en sus
espadas, los ángeles llegan por las
almas, las acomodan de ambos
lados, izquierdo, derecho, ¿yo
en cual quedaré, a cual de los
dos paraísos me iré?, se ven en
los muertos caras conocidas
ahora sonrientes, sin pus
ni heridas.
Y el ambiente huele raro
un azufre y un olor a quemado
se combina con el de una rosa
que él aún no ha destrozado
no se ven cerros ni casas
y las aguas han llegado
al alcance, como nunca antes
es una guerra fantasiosa entre
mutilados y rostros perfectos
catastrofes, y nos juzga
poco a poco, encadenados con
cuerdas de un material
que no existe, con palabras
dulces que duelen, con voz
de odio por momentos
y mira a su lado derecho
pero no dirige su mirada a
mi casi vacío cuerpo.
Es como un holocausto
pero con demonios alados
y dos dioses disputandose
el triunfo, solo por el gozo
de ganar, de demostrarnos a
todos, quien puede mas
armoniosas vírgenes nos
calman la ansiedad con sus manos
tan pálidas, se transparentan cada
vez
No hay horas, no hay tiempo
se parece todo esto
a una tarde de otoño rayando
en el invierno, ya me han
acomodado, no estaré en
el desierto, y hay un grupo relegado
allá muy lejos, me han dicho
que son los que se suicidaron
¿a dónde irán ellos?
quien sabe, a un derivado
de los reinos.
Y bajo lentamente, me
cobijan unas alas
tan tremendas
tan imponentes
que no me asusta nada
y veo mientras desciendo
subir gloriosamente
a los esclavos terrenales
pagando el alquiler de
sus sueños.
No se siente mal estar en
el fuego, no hay eso
solo eran mitos de
algún enfermo, es lo contrario
solo hay risas, no es el inframundo
no es mi reino, pero es parecido
sin mi trono con molduras de
hueso.
Y me siento a su derecha
con alas rojas que se me
otorgan, a lo lejos arpas
aquí órganos con canciones
insanas, todo ha quedado
vacío allá afuera
un nuevo mundo poblarán.
A este señor oscuro yo
le voy a desbancar
y asi como hice de mi reino
el inframundo, asi este
reino obtendré con
dignidad.