"Debido a la gran cantidad de trabajadores sociales, me sentí mucho peor que antes", dice Lina (22 años)
Después de la muerte de su padre, su madre ya no podía cuidarla.
"Le dije a la institución que podía freir un huevo y a veces, ayudar en el hogar. Quedó anotado que siempre ayudaba en casa, que siempre tenía que cocinar y ya no podía ser una niña. Me sacaron de casa y he visto más de setenta trabajadores sociales. Siempre tuve que acostumbrarme a una nueva casa y no confiaba en nadie".
Esa era una de las tantas desgarradoras historias dentro de un grupo de seis jóvenes que necesitaron ayuda en algún momento difícil de su vida. Hay por lo menos 55.000 niños que no pueden vivir en casa debido a múltiples problemas. Estos niños se hacen llamar los "inolvidables". Sus historias son terribles, desgarradoras, tu corazón se quiebra al escucharles, me resulta difícil no brindarles atención cuando más lo necesitan.
El asesor confidencial perdido. Los equipos de rescate o cuidados cambian su lugar de trabajo muy rápido y por lo tanto de niño. Más del 70% de los niños piensan que él o ella ven a demasiados proveedores de atención. Con una cuarta parte de ellos, va peor que antes. Los seis jóvenes del grupo, sumaron 540 ayudantes sociales.
"Por supuesto que los necesitamos mucho, simplemente el sistema para la atención juvenil no funciona bien! , cuenta Dany de 18 años de edad ( 130 trabajadores sociales)
"Hay muchos trabajadores sociales sin contrato. La institución debe ver qué encaja, no cuál o qué es más barato, debe haber una persona a la que siempres puedas acudir", dice Lidia.
Algunos trabajadores humanitarios están de acuerdo con los jóvenes, pero ellos no tienen la solución. Uno de ellos afirma que está consciente que no tiene un trabajo de nueve a cinco. Su teléfono está siempre encendido, también el fin de semana. "Una persona joven siempre debe poder comunicarse conmigo si es necesario"
Había muchas ideas en la reunión. Todas ellas van como petición al ministro correspondiente, pronto.
Después de la muerte de su padre, su madre ya no podía cuidarla.
"Le dije a la institución que podía freir un huevo y a veces, ayudar en el hogar. Quedó anotado que siempre ayudaba en casa, que siempre tenía que cocinar y ya no podía ser una niña. Me sacaron de casa y he visto más de setenta trabajadores sociales. Siempre tuve que acostumbrarme a una nueva casa y no confiaba en nadie".
Esa era una de las tantas desgarradoras historias dentro de un grupo de seis jóvenes que necesitaron ayuda en algún momento difícil de su vida. Hay por lo menos 55.000 niños que no pueden vivir en casa debido a múltiples problemas. Estos niños se hacen llamar los "inolvidables". Sus historias son terribles, desgarradoras, tu corazón se quiebra al escucharles, me resulta difícil no brindarles atención cuando más lo necesitan.
El asesor confidencial perdido. Los equipos de rescate o cuidados cambian su lugar de trabajo muy rápido y por lo tanto de niño. Más del 70% de los niños piensan que él o ella ven a demasiados proveedores de atención. Con una cuarta parte de ellos, va peor que antes. Los seis jóvenes del grupo, sumaron 540 ayudantes sociales.
"Por supuesto que los necesitamos mucho, simplemente el sistema para la atención juvenil no funciona bien! , cuenta Dany de 18 años de edad ( 130 trabajadores sociales)
"Hay muchos trabajadores sociales sin contrato. La institución debe ver qué encaja, no cuál o qué es más barato, debe haber una persona a la que siempres puedas acudir", dice Lidia.
Algunos trabajadores humanitarios están de acuerdo con los jóvenes, pero ellos no tienen la solución. Uno de ellos afirma que está consciente que no tiene un trabajo de nueve a cinco. Su teléfono está siempre encendido, también el fin de semana. "Una persona joven siempre debe poder comunicarse conmigo si es necesario"
Había muchas ideas en la reunión. Todas ellas van como petición al ministro correspondiente, pronto.