Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me siento casi sin vida en esta carrera de obstáculos para vencer y no dejar mi esencia detrás.
El camino se hace cada vez más oscuro,
lúgubre es el aire que respiro.
Se que es difícil mantener mi propio yo en una tierra donde mi carne no puede ser sin mezclas,
donde mi espíritu no puede ser libre,
donde mi alma no puede ser un ente soñador.
Mas no me conformo...
La muerte prefiero a mezclarme y ser solo la mitad de mi.
Se, que estas contradicciones mías, no me permiten salir de esta casa gris de mi permanencia,
pero no lo siento, es mas, plena me acaricio,
pues en ella casi tengo todo lo que necesito.
En esta carrera de hoy, casi me sentí perdida.
Golpeé las pieles mas fuertes que yo,
abrí brechas en las carnes blandas,
y escupí palabras de triunfo en unos oídos impregnados de odio.
No dejaré que las manos que condenan sin juicio me toquen.
No dejaré que me maltraten la piel.
No dejaré si quiera que mi orgullo denigren.
No, no soy un ser de pluma.
Tengo el amor perpetuo de las alas del cielo.
Tengo el aroma impregnado de primaveras imperecederas.
Tengo la música silente de los sauces lagrimosos que me acompañan en mis desvelos.
Tengo además la fuerza del caballo y la caricia del viento.
Tengo el orgullo del águila, que aun con dolor no pide consuelo.
Tengo el aliento sincero, sin desfallecer de una vida que,
aunque caduca, se respira y se besa,
se yergue y se anima,
se mantiene contenta.
Hasta que la oscuridad se presente y con ella negocie,
entonces, aun perdiendo habré ganado una bolsa de buenos recuerdos,
pues no negociaré jamás el devolverlos…
SHA.
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