Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
todos los días desayuno con un lagarto
él es adicto a las verduras y yo a los panecillos industriales
hay algo que no me gusta: su llanto;
no sé por qué -lo maldigo-
los lagartos son tan sentimentales.
Somos amigos, no lo dudo
puedo dormir confiándole la espalda
la única obsesión que le conozco
es la adicción a las cremas para suavizar la piel
y las uñas de acrílico
le gusta hablar de política
su diccionario tiene una única palabra:
Libertad
en pos de ella despiertan sus instintos
devora y desgarra
destruye toda humanidad
Todos los días me desayuno con un lagarto
miramos las noticias
o escuchamos la radio
él no lee los periódicos, es analfabeta
solo reconoce una única palabra que no entiende
que le ata y le liga
con alguna extraña forma de ser
o sentirse
humanidad
aunque de
humanidad
se interpreten tantos significantes
algunos muy perversos
él es adicto a las verduras y yo a los panecillos industriales
hay algo que no me gusta: su llanto;
no sé por qué -lo maldigo-
los lagartos son tan sentimentales.
Somos amigos, no lo dudo
puedo dormir confiándole la espalda
la única obsesión que le conozco
es la adicción a las cremas para suavizar la piel
y las uñas de acrílico
le gusta hablar de política
su diccionario tiene una única palabra:
Libertad
en pos de ella despiertan sus instintos
devora y desgarra
destruye toda humanidad
Todos los días me desayuno con un lagarto
miramos las noticias
o escuchamos la radio
él no lee los periódicos, es analfabeta
solo reconoce una única palabra que no entiende
que le ata y le liga
con alguna extraña forma de ser
o sentirse
humanidad
aunque de
humanidad
se interpreten tantos significantes
algunos muy perversos