Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En mis abrazos se escondía un cementerio,
en tus bolsillos tres noches y media,
recuerdo cuando las nubes eran nuestras
y encerrábamos el aire en una caja de cerillas,
teníamos una canción para cada despedida,
un montón de caricias en una lata de conservas,
siempre supimos que todo es mentira,
que nadie vivió nunca más de una vida,
pero nos dejábamos llevar por el sexo entre cristales,
luego desayunábamos palabras y números primos,
ahora te abrazo y morimos poco a poco
siendo conscientes de que el tiempo no existe,
de que todo transcurre en un instante muy grande.
en tus bolsillos tres noches y media,
recuerdo cuando las nubes eran nuestras
y encerrábamos el aire en una caja de cerillas,
teníamos una canción para cada despedida,
un montón de caricias en una lata de conservas,
siempre supimos que todo es mentira,
que nadie vivió nunca más de una vida,
pero nos dejábamos llevar por el sexo entre cristales,
luego desayunábamos palabras y números primos,
ahora te abrazo y morimos poco a poco
siendo conscientes de que el tiempo no existe,
de que todo transcurre en un instante muy grande.