Mary Mura
Poeta veterano en el portal
En un árbol de la esquina se aposentó un papagayo,
era tanto el barullo que molestó a todo el barrio.
Un grupito de pequeños se propuso hacerlo hablar,
pasaban horas enteras para poderlo lograr.
Palabrotas le enseñaron que eran para avergonzar,
el papagayo inocente las decía sin parar.
Hasta que el vecindario ya cansado de escuchar,
tomó un manojo de escobas pronto lo hizo volar.
Pero no les salió gratis a los pequeños del barrio,
que tuvieron que escribir buenas palabras un año.
No te aproveches de la inocencia como era la del papagayo,
que solo aprendió a repetir Pero ellos que se sentían tan astutos si sabían los significados.
Bien por el castigo
Mary Mura 9/8/2019