Därk ângel*
Poeta recién llegado
Los amantes de la misma profecía,
eternos devoradores de sangre,
la cual beben ansiosos, fantasmales,
saboreando la idea de una nueva cacería.
Esa noche decidieron transformarla,
convertirla, ¡otra nueva condenada!,
él mordió su cuello aún sin desangrarla,
ella presenció la escena, silenciada.
La niña perdía poco a poco la visión,
solo oía como lejanos tambores,
inconsciente de la dura realidad:
latidos procedentes de la unión de corazones.
Desde el paraíso en el que volaba,
oyó aquella voz que la hechizaba,
sin voluntad bebió de su muñeca,
extasiada por la sangre que emanaba,
asfixiada por el ardor en la garganta.
Poco a poco despertó de aquel letargo,
fiel creyente de la transformación,
el espejo, inverosímil, no mentía,
no era más una pesadilla.
Habían terminado con su vida,
incitándola a crear de nuevo otra,
en la cual la oscuridad la doblegará,
en la cual su camino, no encontrará.
by Ro.
eternos devoradores de sangre,
la cual beben ansiosos, fantasmales,
saboreando la idea de una nueva cacería.
Esa noche decidieron transformarla,
convertirla, ¡otra nueva condenada!,
él mordió su cuello aún sin desangrarla,
ella presenció la escena, silenciada.
La niña perdía poco a poco la visión,
solo oía como lejanos tambores,
inconsciente de la dura realidad:
latidos procedentes de la unión de corazones.
Desde el paraíso en el que volaba,
oyó aquella voz que la hechizaba,
sin voluntad bebió de su muñeca,
extasiada por la sangre que emanaba,
asfixiada por el ardor en la garganta.
Poco a poco despertó de aquel letargo,
fiel creyente de la transformación,
el espejo, inverosímil, no mentía,
no era más una pesadilla.
Habían terminado con su vida,
incitándola a crear de nuevo otra,
en la cual la oscuridad la doblegará,
en la cual su camino, no encontrará.
by Ro.