Compartimos frío,
duros extremos en la cama,
quién devora hoy anhelos,
quién despierta sin acertijos.
A quién le rezas por las noches,
entonces huye con miles
con fieles, favores crueles,
fantasmas que agonizan
por tu desvelo, así mismo
arrepentidos flacos que hoy
perciben y perecen de angustias.
Recuerdo lunas y abriles,
la frialdad compartida
que aún conservo,
la escritura peligrosa del verso
fascículo, del verso veneno.
Corazones en el café
puestos a esperar, carne fiel,
canos dolos, solo espero
tu adiós en una celda,
son fonemas homicidas del olvido.
Formas en tu sonrisa que desdeñan
magníficas fuentes,
peligrosos viernes,
me devuelven aliento y canos dolos,
lo sabes entre tus avenidas,
en tu informe post mortem.
http://libeasler.wordpress.com/2012/01/15/informe-post-mortem/