Alejandro jaramago
Poeta recién llegado
I
Era jugar con estrellas
sobre un cielo mágico
inventando firmamentos
con crayolas de color
plantadas en campos verdes
en le escuela, en cuadernos
en el sol.
Dibujábamos la vida sin dolor
y calcábamos los sueños
en el papel de los deseos
sin importar que la muerte
conviviera con los días
mezclada con el viento
que rozaba la alegría
en los rituales sagrados del juego
en la golosa de tiempo
que brincamos hasta Dios.
II
Infancia mía
donde está la fantasía
que inundaba el firmamento
con juguetes de otros mundos
el caballito de palo con
crines de carcajadas
las muñecas de trapo sin huesos
pero de gran corazón
las pelotas saltarinas que invadían
las sonrisas y los llantos
de las mañanas eternas
que no acabaron jamás.
Te extraño mi bella infancia
te invito a jugar conmigo
para decirte que nunca
abandonaste mi alma
que te guardaste
por siempre en mis rincones
para recibir tú abrazo
hoy y siempre que el recuerdo
me pida un poco de amor.
Era jugar con estrellas
sobre un cielo mágico
inventando firmamentos
con crayolas de color
plantadas en campos verdes
en le escuela, en cuadernos
en el sol.
Dibujábamos la vida sin dolor
y calcábamos los sueños
en el papel de los deseos
sin importar que la muerte
conviviera con los días
mezclada con el viento
que rozaba la alegría
en los rituales sagrados del juego
en la golosa de tiempo
que brincamos hasta Dios.
II
Infancia mía
donde está la fantasía
que inundaba el firmamento
con juguetes de otros mundos
el caballito de palo con
crines de carcajadas
las muñecas de trapo sin huesos
pero de gran corazón
las pelotas saltarinas que invadían
las sonrisas y los llantos
de las mañanas eternas
que no acabaron jamás.
Te extraño mi bella infancia
te invito a jugar conmigo
para decirte que nunca
abandonaste mi alma
que te guardaste
por siempre en mis rincones
para recibir tú abrazo
hoy y siempre que el recuerdo
me pida un poco de amor.