IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Maldad hiriente,
en mi piel expuesta,
mis poros respiran ardor,
entre mis nervios exhaustos,
infierno corpóreo,
se intensifica a cada respiro,
haciendo del suspiro,
últimos instantes,
concentro mi odio,
como veneno de un corazón quebrado,
contengo mi respiración,
y dejo escapar mi alma,
para que ella,
extermine, con sed vengativa,
a todo ser indiferente.
en mi piel expuesta,
mis poros respiran ardor,
entre mis nervios exhaustos,
infierno corpóreo,
se intensifica a cada respiro,
haciendo del suspiro,
últimos instantes,
concentro mi odio,
como veneno de un corazón quebrado,
contengo mi respiración,
y dejo escapar mi alma,
para que ella,
extermine, con sed vengativa,
a todo ser indiferente.