Jota Be
Poeta recién llegado
Alma de niño
cuerpo de hombre
atrapado en la transición
de lo que en realidad Es
y lo que corresponde.
Lágrimas
hoy, también vertidas
el dolor se hace carne
y la carne duele como nunca,
como ayer y siempre dolerá
la desazón del No estar.
Acurrucado
en el lecho mortal de sentimientos
junto al baúl de los recuerdos
yace su alma
sufre su cuerpo
al sentirse indefenso
víctima propiciatoria
del destino cierto
ya que fue cómplice
de su propio entierro.
Perdido
nunca encontrado
para Él el ameno sentir es distante
un sueño pesadillesco inalcanzable,
la semilla no fue implantada
el día de su nacimiento,
un ángel pereció ese día,
y Él nació muerto.
Cuando la Fe es ficción
para un alma atormentada
aunque valiente se crea
su velo carnal lo aprisiona
y lo lacera a cada instante
recordándole que solo es un mortal más.
Indefenso
ante la vida,
sin esperanzas
en tortura se convierte su andar,
demasiado necio o inteligente para cambiar,
decide seguir transitando solo,
ciego, hacia adelante,
contra el mundo y con el peso
de este, y mil mundos más a sus espaldas,
La depresión es compañera, sabe querer y acariciar
cada noche espera, y le hace recordar,
que el decidió que ella fuera
su eterna amante que jamás lo abandonará
hasta el día de su muerte, firmemente,
sostendrá su mano, se hundirá con el
en el pozo de tierra y olvido
que Él mismo supo tan bien cavar.
cuerpo de hombre
atrapado en la transición
de lo que en realidad Es
y lo que corresponde.
Lágrimas
hoy, también vertidas
el dolor se hace carne
y la carne duele como nunca,
como ayer y siempre dolerá
la desazón del No estar.
Acurrucado
en el lecho mortal de sentimientos
junto al baúl de los recuerdos
yace su alma
sufre su cuerpo
al sentirse indefenso
víctima propiciatoria
del destino cierto
ya que fue cómplice
de su propio entierro.
Perdido
nunca encontrado
para Él el ameno sentir es distante
un sueño pesadillesco inalcanzable,
la semilla no fue implantada
el día de su nacimiento,
un ángel pereció ese día,
y Él nació muerto.
Cuando la Fe es ficción
para un alma atormentada
aunque valiente se crea
su velo carnal lo aprisiona
y lo lacera a cada instante
recordándole que solo es un mortal más.
Indefenso
ante la vida,
sin esperanzas
en tortura se convierte su andar,
demasiado necio o inteligente para cambiar,
decide seguir transitando solo,
ciego, hacia adelante,
contra el mundo y con el peso
de este, y mil mundos más a sus espaldas,
La depresión es compañera, sabe querer y acariciar
cada noche espera, y le hace recordar,
que el decidió que ella fuera
su eterna amante que jamás lo abandonará
hasta el día de su muerte, firmemente,
sostendrá su mano, se hundirá con el
en el pozo de tierra y olvido
que Él mismo supo tan bien cavar.