INCIERTA LUZ
Una luz apenas, el alba todavía,
un presagio apenas pergeñado
como cabellera de mujer
antes del lujurioso peinado.
Una luz; desde mi momento, aislado,
no se si nace o muere. No crepita
en todo caso. Esa luz silenciosa, alba apenas,
que me impide un jubiloso morir.
Desde que tus brazos cayeron
como ramas tronchadas por el viento
me alojé en el hueco que dejaron,
como el vacío dejado por la roca en su aire.
Hueco rosado, tal vez útero, por lo cálido,
que me permite una muerte silenciosa
mientras nazco. Útero como alba, rosicler
abundancia de cadencias, rezos paganos.
Y la línea de luz, constante y glauca,
amanecer de las rosas, frontera de la nada,
como un latido que se agranda y disminuye,
me anuncia la nueva vida.
Vuelvo a sentir la fuerza de tu abrazo,
vuelvo a fundirme en la carne de tus pechos,
vuelvo a iniciar el infinito retorno
a tu macabro universo.
Una luz apenas, el alba todavía,
un presagio apenas pergeñado
como cabellera de mujer
antes del lujurioso peinado.
Una luz; desde mi momento, aislado,
no se si nace o muere. No crepita
en todo caso. Esa luz silenciosa, alba apenas,
que me impide un jubiloso morir.
Desde que tus brazos cayeron
como ramas tronchadas por el viento
me alojé en el hueco que dejaron,
como el vacío dejado por la roca en su aire.
Hueco rosado, tal vez útero, por lo cálido,
que me permite una muerte silenciosa
mientras nazco. Útero como alba, rosicler
abundancia de cadencias, rezos paganos.
Y la línea de luz, constante y glauca,
amanecer de las rosas, frontera de la nada,
como un latido que se agranda y disminuye,
me anuncia la nueva vida.
Vuelvo a sentir la fuerza de tu abrazo,
vuelvo a fundirme en la carne de tus pechos,
vuelvo a iniciar el infinito retorno
a tu macabro universo.